A la gente le interesa cómo hacerse rica
Muchos jóvenes periodistas del siglo XXI dirigen su mirada al pasado con nostalgia. Al modo experimental de la televisión posfranquista o a los revolucionarios tiempos de la fundación de El País. Poco de eso queda. Más tarde llegó el entretenimiento y más tarde el espectáculo.
Los veteranos periodistas de hoy también tienen el mismo sentimiento, vivido en primera persona a lo largo de sus carreras. Un ejemplo es el de Rosa María Calaf, a la que este fin de semana El País le dedica una cuidada entrevista donde denuncia que el espacio para la información internacional es cada vez más limitado, “sobre todo si se trata de países pobres y lejanos. El corresponsal experto es una especie en extinción. Muchos medios están cerrando oficinas. Se limitan a enviar gente a las crisis. Un amigo dice una frase que me encanta: ya están aquí estos que saben tanto de cubrir crisis y absolutamente nada de las crisis que cubren”.
“Según las encuestas, a la gente le interesa el deporte, lo local, saber cómo hacerse rico, el tiempo, el tráfico y lo que puede hacer el sábado por la noche. Y eso se hace, primar lo banal y lo que da audiencia sobre lo importante y lo veraz. Pero no se puede jugar con el derecho a la información. Si convertimos un informativo, y más público, en algo que no informa, estamos haciendo desde los medios una sociedad de consumidores, no de ciudadanos”.
Lo mismo denuncia Luis Oz en El Mundo de este domingo: “¿Cómo ha cambiado el mundo de la información televisada? “El cambio ha sido radical. Los informativos de 30 minutos a las 18.30 horas eran el no va más, la hora de los grandes nombres, de las voces autorizadas, del establishment. Hoy ya no existen. Los jóvenes no los ven. Se informan por internet o Dios sabe cómo. ¡Hay tantas formas de conseguir la información! Antes sólo existían CBS, ABC, NBC y PBS. Hoy todo es cable, cable y cable, además de las grandes, y en la competencia lo malo arrastra consigo lo bueno“.
Cabe preguntarse por qué a los veteranos no les entusiasma el concepto transgresor de internet como medio de comunicación. ¿Acaso no hay marcha atrás en el declive que ellos narran tras tantos años de oficio?
Estaba esperando que dijeras algo de este tema, de lo que comentaba Calaf, porque lo veía como muy de tu gusto… Yo quise ser periodista mejor que rica, yo quería ser feliz. Ahora bien, si me hago rica haciendo esto… tampoco me importa.Espero verte mañana, aunque yo no fuese el sábado. Ps.: A partir de este momento me declaro en huelga de comentarios en este blog. ¡Tú nunca pones un puto comentario en el mío!
es un vago. Yo también esperaba algo de esto aquí.
Este Dani… Se la está jugando, mira que decepcionar a dos de sus lectores más fieles.
Qué jeta tenéis…
Y t, qué provocador, ya me he saltado la huelga dos veces.
¿¿Jeta?? No sé si dejar de comentar o convertirme en un troll…Al tema: Cuestión de generaciones. Yo no veo ni bien, ni mal, es cuestión de recambio. No pueden estar siempre los mismos (o clones). Sobre lo de Internet: exagera Luis Oz, pero bueno, mejor, por eso de darle tanta importancia.
Ey, qué pasa aquí? Será posible? jajajaj, Dani, se te revoluciona el proletariado lector. Tu verás…
Estoy 100% de acuerdo con esa increíble periodista que es Rosa María, a la que siempre he admirado. Ella se refiere al mundo mediático que conoce y que aún es el predominante, y no le falta nada de razón cuando de su análisis se desprende la decadencia del infortaintment de los mass media actuales. Joder, sólo hay que ver los informativos de Antena3, ya ampliamente superados en banalidad por los de la Sexta. La Sexta, aunque tuviese presupuesto, jamás la hubiese fichado a ella para tenerla permamentntemente en el sudeste asiático, por ejemplo, preferirían gastarse ese dinero en sorteos mediante SMS: "¿Quieres ser rico? La Sexta te lo pone fácil! Envía RICO al 6666". Precisamente, lo que tb ella misma dice. En fin, menosmal que hay gente dispuesta a agitar todo esto en Internet, aunque los chuzos caigan de punta…