El reciclaje de Gallardón
A Gallardón no le gustan -dice- los llorones ni los rencorosos. Para muestra los besos que ya le planta a su enemiga se queja, después de aquel día amargo donde Esperanza Aguirre le impidió “acompañar” (que no relevar) a Rajoy en las listas electorales por Madrid.
Lo que no se le puede negar al alcalde es capacidad para reinventarse, reciclarse a la sombra de la visión de víctima que la sociedad tiene de él. Ya no amaga con dejar la alcaldía como demostración pública de su enfado, sino que ha vuelto al discurso de “servir a los ciudadanos madrileños”. También sabe reirse, y para muestra la entrevista que le concedió a Buenafuente, primera tras la tarde del “no sé por qué te pones así, Alberto” que le espetó Aguirre. Parece que irse, no se va.
Bueno, no sé si se ha olvidado de lo de dejar la alcaldía… Realmente dejó la puerta bastante abierta durante la entrevista. “Si soy un obstáculo, me voy” = “Si gana Mariano, me voy”.
Bueno, dejó la puerta bastante abierta a dejar la alcaldía durante la entrevista… “Si soy un obstáculo, me voy” = “Si gana Mariano, me piro”