Los mitos de la guerra
Muchos periodistas jóvenes, en sus años de facultad o con el título acreditativo bajo el brazo, se mueren por entrar en zona de conflicto, ver como las balas “sobrevuelan su cabeza” (pocas veces lo hacen, al final) y armarse de chaleco antibalas y libreta en blanco.
Al final, lo que se vive en una guerra es el dolor, la tragedia y la injusticia. Para eso no hace falta gallardía, sino entereza y humildad. Guillermo Pardo, periodista de La Voz de Galicia, entrevista en su blog al bloguero y antes también reportero de La Voz David Beriain, y nos ayuda a comprender que los mitos son solo eso.
-¿Qué hay de atractivo en ser corresponsal de guerra que no tenga ser corresponsal de paz? ¿El riesgo? ¿La notoriedad? ¿La huida de otra realidad?
-A mí, desde que empecé en el periodismo, me atrajo el lado más duro de la realidad. De alguna manera, no parece ilógico que acabara cubriendo una guerra. A mí lo que me atrae de este trabajo no es el riesgo. No soy un adicto a la adrenalina, ni alguien que se ande tirando de puentes cuando llega a casa para seguir con el subidón. En realidad soy bastante miedica. Lo que me engancha de lo que hago son las conversaciones con las personas que sufren y viven la realidad de la guerra. Ese privilegio de estar ahí y compartirlo con ellos. Esa ventana a su mundo y esa posibilidad de contarlo. Conseguir que alguno de los lectores se ponga en las botas de esa gente, que entienda más allá de los números concretos y de la geoestrategia. Que comparta.
El resto de la entrevista (muy interesante) en Migramundo.
En efecto, hay mucho mito en torno a la información desde el frente de guerra y, en efecto, David nos cuenta cosas que hacen de la entrevista una lectura interesante. Gracias por el comentario y el enlace. Unha aperta.