
Interesante reflexión de Guillermo Pardo, periodista especialista en inmigración, al hilo de las últimas reformas en política de inmigración en Francia.
Tal y como están las cosas, cualquiera puede verse abocado, en un momento de su vida, a ocupar un lugar insospechado a causa de un golpe de infortunio, un crack bursátil o la ruina hipotecaria. A partir de ese momento uno puede ser considerado un peligro social.
¿Hay alguno tan temible como los inmigrantes? Ciertamente, esa parece ser la imagen que se pretende transmitir desde determinados ámbitos político-sociales. Véase, si no, la ley que se acaba de aprobar en la Asamblea Nacional Francesa, donde ¡23 de 577 diputados! han conseguido sacar adelante, con manifiesta nocturnidad, un documento que obliga al inmigrante a someterse a una prueba de ADN, cosa que, por cierto, no me consta que sea obligatorio para demostrar la condición de mafioso [...]
Al hilo, una cita histórica que no ha dejado nunca de estar viva:
“Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí”
Bertolt Bretch Martin Niemöller (gracias, Carlos)
La cita es de Martin Niemöller.http://es.wikipedia.org/wiki/Martin_Niem%C3%B6ller Saludos!
Gracias, Carlos.
Las pruebas de ADN son criticables, pero hay que precisar algunas cosas: – No son obligatorias (como dice Pardo), sino voluntarias.- El Gobierno dice que permiten ganar tiempo para conseguir la agrupación (luego uno puede creérselo ciegamente o imaginar que en la práctica serán un requisito imprescindible, pero si hay abusos para eso están los tribunales administrativos). – Sólo son usadas para las demandas de reagrupación familiar (no obligan "al" inmigrante a someterse a ninguna prueba por el hecho de ser inmigrante).- Se hacen en España desde hace más de un año (aquí más información).
Lo que sí veo criticable es que excluye a los hijos adoptivos y naturales, y que puede suponer algunas sorpresas desagradables. Ah, y que existe una ley en Francia que dice que fuera del ámbito médico y científico, las prubas de ADN sólo pueden ser realizadas con autorización judicial. En cuanto a los temores orwelianos, la cosa está en hacer los controles necesarios para que no se constituyan archivos enormes con gente que no tiene antecedentes penales graves. ¡Un abrazo, Daniel !
Me parecen muy pertinentes las acotaciones de Mathieu/Mateo en cuanto a las pruebas de ADN del Gobierno francés, pero mucho me temo que no cambian las cosas. Mi crítica es esencial, no legal ni oportunista. El sentido común me dice que aplicar una norma de este calibre a un colectivo social es discriminarlo respecto del resto, y que la prueba sea voluntaria no justifica su rango de ley porque implicaría que el Estado (francés, español, ruso o croata) se arroga derechos sobre determinadas personas que no aplicaría, ni por asomo, a otras. ¿Se hace la prueba de ADN a delincuentes probados por el hecho de serlo? ¿Por qué, entonces, aplicarla a los inmigrantes? ¿No se les está poniendo socialmente en la picota con medidas como esta que pueden satanizarlos todavía más? ¿Podemos imaginar que a causa de un aumento de los índice de sida se nos ponga en la tesitura de hacer la prueba correspondiente por el hecho de ser varón y estar todavía en plena actividad sexual? Por otra parte, ¿por qué la ley se aprobó de madrugada y sólo con los votos de los 23 diputados presentes? ¿Interesa evitar la oposición parlamentaria o el debate social y político?Ya sé que no todo es tan simple, pero las huidas políticas hacia adelante (y este caso tiene todos los visos de serlo) sólo pueden frenarse haciendo ver a los políticos y a la sociedad en general que la visión de humo no implica, necesariamente, la existencia de incendio. A veces es ficticio y teniendo en cuenta las preocupaciones del Gobierno francés por el sistema funcionarial, no me extrañaría. No olvidemos que en un estado de derecho la presunción de inocencia es un derecho constitucionalmente reconocido. Y que yo sepa la Constitución francesa no distingue entre nacionales y extranjeros.Saludos cordiales.
Bueno, estamos de acuerdo para decir que esta ley tiene un sabor amargo. Prueba de ello es que sólo había 23 diputados (por cierto, a mí me choca que la oposición no aprovechara la ocasión para voter en contra, oponerse de verdad, lo tenía muy facil), como lo subraya migramundo.Entiendo que la crítica sea "esencial", pero creo que siempre gana si se apoya en un conocimiento técnico, en este caso legal, que no tiene por que ser oportunista. Desgraciadamente, no soy ningún especialista en este tema.Algunas cosas sin embargo. La constitución francesa se aplica al pueblo francés, como lo dice en su artículo 1. El código civil define lo que es ser francés. La discriminación entre nacionales y extranjeros es universal, lo podemos lamentar pero hasta ahora los derechos asociados a la ciudadanía, en su gran mayoría, van asociados a la nacionalidad. Se puede cambiar, pero habrá que ver quién está de acuerdo para semejante revolución legal, política, social y económica. La UE crea un precedente interesante, aunque sólo amplia a la escala continental el concepto de ciudadanos.No entiendo el argumento del sida. El ADN no permite detectar enfermedades. El ADN sirve para demostrar una identidad y una filiación. Si el Gobierno del país donde vivo impone un nivel de salud (sin que haya un riesgo alto de contaminación por la mera presencia del individuo) para visitarlo, yo me manifestaría en contra, pero de momento eso es ciencia ficción. La presunción de inocencia no tiene nada que ver. No se está imputando ningún delito a los que quieren migrar. Se les impone unas condiciones, y tienen que demostrar que cumplen los criterios. En el caos del reagrupamiento familiar, tienen que probar que son parte de la familia, vía prueba de ADN o vía papeles y encuesta.Sigo teniendo problemas con esta ley, porque supone que la filiación es una cosa unicamente biológica, que no lo es, y porque abre la puerta a cosas más feas como la sistematización de las pruebas o la multiplicación de los controles.
Se me olvidaba decir que me extraña (no lo digo con ninguna malicia) que la gente de un país (en este caso, España) se escandalice cuando otro país (en este caso, Francia) adopta algo que ya está en vigor en el primer país (España). Siento la ausencia de párafos, no es voluntaria.Saludos muy cordiales también.