Mostrar a los muertos

Casi todos los diarios digitales coinciden hoy en la noticia de portada. Un auténtico bombazo informativo, la muerte de Al Zarqaui, líder de Al Qaeda en Irak. Su cabeza estaba valorada en 25 millones de dólares, tanto como la de Bin Laden.

La inmensa mayoría deciden también mostrar la foto enmarcada que el mando estadounidense en Irak ha enseñado al mundo. De hecho, todos los de referencia lo hacen. En España y en el mundo. Informativos Telecinco es cauto: “Al Zarqaui, lider de Al Qaeda en Irak, muere en un ateque de EEUU”. En alguna agencia lo tienen más claro. El País: “EEUU mata al líder de Al Qaeda en Irak”, con una foto más dura, donde el terrorista tiene heridas profundas en la cara. Los medios árabes también muestran la imagen. La edición de Al Jazeera es un ejemplo.

En este conflicto, hay fotos históricas, símbolos que se incorporan a la memoria colectiva de los consumidores de información. Una puede ser la de la caida de la gran estatua de Sadam, cuando sucumbió Bagdad, otra la de la detención del dictador, y posiblemente la de hoy.

La foto tiene un valor informativo innegable, sobre todo cuando hasta ahora se tenían pocas imágenes y vídeos del terrorista. Tiene algo de demostración: al verlo con los ojos cerrados, con la serenidad de la muerte, nos creemos realmente que ha muerto. Si las imágenes del cadáver no se hiciesen públicas, más de uno dudaría de la fiabilidad de los EEUU, después de tantas mentiras.

Pero no deja de llamar la atención la política informativa de los medios de comunicación, y la de relaciones públicas de los EEUU. Le ponen un marco a la foto, la enseñan como un trofeo, no disimulan su euforia.

En cambio, si en algún momento se ve algún ataud con la bandera de las barras y estrellas el gobierno trata de censurarlo, aplica un estricto control informativo a la hora de mostrar a las víctimas del 11-S, o de los presos de Guantánamo.Después de los hechos de Haditha, de tato ensañamiento, uno se pregunta si hubiera sido posible capturar al terrorista vivo, si Washington paga (la cárcel) a traidores.

El titular más sorprendente en España lo encontramos en Periodista Digital: “cazaron al carnicero de Bagdad cuando daba lecciones de maldad”. Ahí es nada. Las capturas de las 19 aproximadamente de más de 20 periódicos españoles e internacionales, en nuestro espacio en Flickr.

Actualizado, 23,07: Abraham nos recomienda uno de sus posts, desarrollando algo que aquí sólo fuimos capaces de apuntar: “Nadie se “acuerda” que los terroristas son perseguidos para ser juzgados, para que se les aplique el derecho internacional. Llego a la conclusión que no se quiere juzgar a los terroristas, sino matarlos, y esto es muy grave, ya que nos adentramos en la más pura venganza, al más viejo estilo ojo por ojo (y todos ciegos)”.

16 Responses to “Mostrar a los muertos”

  1. abraham says:

    La muerte de Al Zarqaui sacia la sed de venganza.

  2. Buen post el tuyo, Abraham. En ocasiones como estas se ve la grandeza de una de las democracias modernas más antiguas. Doble rasero según estemos en Kansas o en Tikrit (o en Guantánamo). Y a matar terroristas, que para eso son los malos. ¿Juicio? Eso ya si hay tiempo y ganas.

  3. Alba says:

    Gracias por el repaso de portadas internacionales, y por reproducir el titular de Periodista Digital que, valor informativo aparte, es la rima más mala que he leído ya en mucho tiempo. Y en cualquier caso, ¿no se exceden un poquito en su formulación? Está claro que muchos medios tienen un corte concreto y demás, pero: ¿”carnicero”, “lecciondes maldad” no es hacer literatura? Lo pregunto desde mi ignorancia de los usos y costumbres de este medio.

  4. Periodista Digital tiene un estilo un tanto sensacionalista y amarillento. Sobre todo en Nacional, pero si la ocasión lo requiere, ¿por qué no hacer un esfuerzo?

  5. Carlos Barbudo says:

    Lo realmente trágico de este suceso no es ya la confirmación de la falta de “valores democráticos” en los fundamentos de las misiones estadounidenses, sino la aceptación por parte de la sociedad civil internacional mediante la vía de los hechos consumados de que la guerra de Irak fue -o sigue siendo- una guerra contra el terrorismo (”En su célebre discurso ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Colin Powell desgranó las (falsas) pruebas sobre el arsenal prohibido iraquí y dedicó un capítulo a las conexiones entre Bagdad y Al Qaeda. Anunció a la opinión pública mundial que Irak albergaba “una red terrorista, dirigida por Zarqaui, un socio y colaborador de Osama bin Laden”. Era falso, pero a fin de cuentas no era la mayor mentira que se había colado en ese discurso.” – GuerraEterna.com).

    Desde el johnny,
    Carlos :)

  6. Criticar la muerte de al-Zarqaui, con todos los respetos y sin ánimo de ofender, me parece un poco fariseo.

    En el caso iraquí la eliminación del jordano, como la de los demás terroristas, ayudará a evitar más muertes de inocentes, y esto no tiene por qué interpretarse de ninguna manera como ningún tipo de apoyo a los Estados Unidos.

  7. No puedo estar de acuerdo. Nadie niega que haya que quitar de la circulación a este desgraciado, pero el fin no justifica los medios, y nos estamos olvidando de que EEUU no puede actuar con las mismas armas que Sadam, no tiene licencia para matar (aunque lo haga). Después de todo lo que hemos visto, no podemos ser inmunes a que se exhiba la muerte de nadie (aunque sea el mismo diablo) como un trofeo. Si en EEUU todo el mundo tiene derecho al juicio justo, a la presunción de inocencia… ¿Qué se está haciendo en Guantánamo? Que Zarqaui no vuelva a dirigir a los terroristas en Irak es una buena noticia. Pero matar terroristas no puede de ser el objetivo de un gobierno democrático, sino detenerlos.

  8. Moncho says:

    Hasta ahora sólo me había acercado a esta noticia a través de la radio (R5). La crónica iba acompañada de las celebraciones de la gente en Irak. Entiendo esa alegría, pero no durará. Sobran al-Zarqauis y en estos momentos habrá docenas de personas deseando ocupar su lugar. Es lo que tiene asesinar, incluso a un asesino: creas mártires… Y eso de que muerto el perro se acabó la rabia no sirve. Dentro de unos meses todo esto se repetirá: carnicero nuevo – persecución nueva – ejecución por cualquier vía militar y vuelta al punto inicial.La venganza es de ida y vuelta.
    La muerte de al-Zarqaui no me entristece, me apena la certeza de que esto no soluciona ningún problema y debilita además las bases de Occidente que sí sirven para detener la sinrazón: libertad, igualdad y fraternidad.

  9. Me sorprende lo que estoy diciendo ahora mismo, pero sería un hipócrita si dijera lo contrario. Me ha alegrado la muerte de Zarqaui. Pienso que su detención hubiera sido una pérdida de tiempo ya que ni se iba a arrepentir ni nada por el estilo, sólo hubiera tenido la posibilidad de huir. Su muerte da un golpe moral a los qaedistas y evitará más muertes.

    No creo que sean comparables ni que merezcan el mismo trato los peones fanáticos que acabaron detenidos en Afganistán que los cuatro malnacidos con los mueven, manejan y sacrifican. Algo de verdad habrá en eso cuando se insiste que han muerto ‘inocentes’ ya sea en el 11-s, 11-m o cualquier otro atentado contra civiles.

    Quizás lo que estoy escribiendo no es muy brillante, pero es que no son horas (y debería estar estudiando)

  10. AlgoDistinto says:

    He descubierto vuestro weblog gracias a meneame.net .
    Es admirable, para un “periodista frustrado” como yo, ver este tipo de iniciativas. He llegado por medio de otro artículo (el de la manifestación de afectados de Afinsa en el acto de los principes) del que también estaría un buen rato hablando.
    El caso es que tenía pensado escribir algo en la sección de opinión de mi site sobre este artículo.
    Al Zarqaui no inspiraba en mi ningún tipo de simpatía… aún así, al ver su cadaver, la secuencia del bombardeo de la casa donde se escondía, y fragmentos de la rueda de prensa donde se comunica la noticia, de forma involuntaria vinieron a mi mente las horribles imágenes de los asesinatos y decapitaciones de los miembros de su banda a los extranjeros en Irak: las circunstacnias son distintas, no hemos escuchados los gritos de Al Zarqaui en su agonía, pero… ¿no encontráis un parecido entre la propaganda execrable de Al Quaeda al publicar sus ejecuciones y esta manifestación de triunfo?
    ¿Como pueden salir tantas personas con la sonrisa en los labios y la imagen de un cadaver a su espalda? ¿No viene a ser a fin de cuentas la misma actitud que la de los terroritas suicidas cuando muestran las imágenes de sus atentados?
    Si era necesaria la muerte de esta persona (cosa más que cuestionable por otro lado) ¿es igualmente necesaria esta forma de comunicar la noticia? ¿no es similar esto a pisotear un cadaver? ¿no es la misma falta de respeto? ¿acaso no hay ningún asesor político o militar que durante las horas en que se prepara la comunicación de la noticia no es capaz de decir “esto no es un buen mensaje, o al menos no es la forma adecuada de hacerlo” ?

    Acabo de escribir parte del artículo que tenía pensado… así son las cosas… en fin, saludos y enhorabuena por el weblog, acabo de añadirlo a mis favoritos.

  11. Nebrijo says:

    Acabo de descubrir tu blog y está realmente interesante (a pesar de ser obra de un covarrubio :P )

    Y sobre el tratamiento informativo de este tipo de cosas, sólo recordar un viejo aforismo “la primera víctima de una guerra es la verdad”. Este tipo de noticias levantan la moral de la ciudadanía, a pesar de que su impacto sea marginal en el desarrollo de la guerra (este era uno de tantos cabecillas de bandas que pululan por Irak). Por otro lado, los ataudes con bandera recuerdan a la gente que hacer la guerra no es gratis, y es normal que el gobierno haga lo posible por taparlas (no lo estoy justificando, ojo).

    Saludos.

    PD: dale un par de collejas a nuestro amigo Toñín, de parte de sus numerosos (y merecidos) admiradores.

  12. Y al final, más allá de las consideraciones morales sobre su muerte y el tratamiento mediático de ésta, ¿se cree alguien que va a servir para que haya menos muertes en Irak? ¿Alguien puede dudar de que,desde el momento de su “martirio”, habrán surgido decenas de martires de Alá dispuestos a inmolarse en sacrificio a su “héroe”? ¿Era Al Zarqaui tan importante como se nos ha querido dejar ver, o la estrategia de comunicación es personalizar al máximo el terrorismo para que al rodar simples cabezas de éste,se produzca el máximo efecto tranquilizador y sensación de éxito?

  13. silgre says:

    Todo esto me parece genial, pero no deja de sorprenderme que después de lanzar una bomba, misil o lo que hayan lanzado contra el, se le reconozca tan bien, sin casi magulladuras, arañazos, quemaduras,etc… cuanto menos me parece extraño, sorprendente y sospechoso.

  14. Colazo says:

    A mi esa foto me recordó a la peli Starship Troopers http://www.youtube.com/watch?v=6h4dVFOi3Xg
    La realidad supera a la ficción, los USA a su propia sátira.
    La foto de Bush también se las trae http://www.20minutos.es/galeria/1211/0/4/

  15. Buenos enlaces, Colazo. Menudas risas… Ahora los medios revelan que AlZarqaui farfulló algo antes de morir. No he visto el cuerpo entero, pero el petardazo no pudo haber sido muy fuerte cuando su rostro está totalmente compuesto, como dice silgre. Quizás la metralla lo alcanzara en el pecho o en el torax. No creo que lo hayan matado a sangre fría, se acerca más a una teoría conspiratoria. Lo que sí pienso es que la muerte del jordano no hará bajar la intensidad de los ataques. Al Qaeda es sólo un brazo del timón averiado de la resistencia a los EEUU.

  16. abraham says:

    Michael Berg, cuyo hijo Nicholas, de 26 años, fue decapitado en Iraq en mayo del 2004, supuestamente por el mismísimo Al Zarqaui, declaró que no siente ningún alivio por la muerte del terrorista. Preguntado qué le daría satisfacción, Berg, activista contra la guerra y candidato al Congreso por los Verdes, dijo: “El fin de la guerra y librarnos de George W. Bush“.

    En entrevista telefónica desde su casa en Wilmington (Delaware), Michael Berg manifestó: “No tengo ninguna sensación de alivio, sólo tristeza porque otro ser humano haya tenido que morir”. En repetidas ocasiones, Berg ha responsabilizado al presidente Bush y al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, de la muerte de su hijo. “Como dijo el poeta John Donne, la muerte de cualquier hombre me disminuye. Esto no me devuelve a mi hijo, tan sólo trae consigo un nuevo ciclo de venganzas”.

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