No somos el centro del universo

Los blogger somos, en general, unos integristas. Nos irrita que la sociedad no sepa qué es un weblog ni le importe. La comunicación en un blog, que te enlacen o que te comenten tiene su cara y su cruz.

La cara, que se pueden hacer grandes amistades sin conocerse de nada.

  • Dime cómo pones las comas y te diré quién eres. Para bien y para mal, un blog es una gran herramienta para conocer la psicología o la manera de ser. Volcamos tanto de nuestra personalidad que el lector asiduo puede conocerte sin saber cuánto pesas, el acento que tienes o si dices bien las erres. Al final, acabas conociendo a gente en algún sarao, y salvo el habitual chasco en lo físico, te da la sensación de saber por dónde van los tiros.
  • Saltas a la arena de la plaza. Un blog es una gran herramienta de publicidad, entendida como ‘darse a conocer’. Una fantástica carta de presentación. Por eso los políticos se crean uno dos meses antes de las elecciones y hasta la jornada de reflexión.
  • El océano no es tan grande, y hay un who’s who. Al final, somos cuatro gatos. Sobre todo si quieres hacer de tu blog algo público y te mueves mínimamente. Las oportunidades de hacer comunidad son grandes.

Pero como se trata de sacarnos los colores, ahí va la cruz:

  • ¿No me conoces? Los enlaces, los comentarios y los pros engrandecen el ego de los blogueros con un mínimo de visitas. Al final, si no conoces a algún gran blogger parece que vivas en otro planeta. Cuando la mitad de la población no se sabe el nombre de la mayoría de ministros, o del candidato socialista por Madrid, ¿se puede esperar (o exigir) que se lean tu blog? ¿Quién es Dan Gillmor? ¿Escolar?
  • No existes si no tienes un blog. Los blogueros creemos firmemente en que el mejor invento de Internet es la blogosfera, y más específicamente, el blog que uno hace. De hecho, todo internauta que se precie tiene una bitácora. Y todo internauta que no la tiene, no se precia.
  • Todo lo hacemos bien. La autocrítica en la blogosfera no abunda. Es más, parece que todo lo hacemos bien. Que todo lo ampara la reolución digital. Cierto es que hay más cosas buenas que malas, pero… ¿algún día nos preguntaremos por los fallos o los errores, o basta con no censurar los comentarios?
  • Hay vida más allá. Se lo puedo asegurar. Se puede estar al tanto de todo sin que la gente sepa que estás al tanto. Puede haber periodistas sin blog (sería estresante que todos tuviesen uno y te exigieran que lo leyeras). El blog, sobre todo en ámbitos periodísticos, es una herramienta, no un trabajo. Un complemento, no la esencia. Eso sí, cuando todavía no hay mucha esencia, no está de más escribir en algún sitio.

Habría más. ¿Se te ocurre a ti alguna cruz más para nuestro ego? Te espero en los comentarios.

9 Responses to “No somos el centro del universo”

  1. Rosa J.C. says:

    ¿Qué es eso ddel “habitual chasco físico”? Tú has ganado mogollón de puntos desde que te conocí en persona. ;)

  2. La nomenclatura abre la brecha: La mayoría de las “profesiones” tienen un lenguaje propio, que sólo los que pertenecen a ese grupo son con capaces de descifrar. En este medio estamos haciendo lo mismo: blog, podcast, pagerank, tags, permalinks, blogrolls, trackbacks, openblog, fotolog, vlogs, audioblogs, moblog, troles, leechers, fake… y muchas más. Intentar recitarlas todas seguidas (o por separado) a vuestra madre, padre, hermano, novia, novio, amigo, amiga y vereís la longitud de brecha digital :-)

  3. Muy interesante la reflexión. Creo que los blogers no somo taaan egocéntricos y sí haceptamos la autocrítica. Igual, lo que más me irrita es que digan que los blogers escriben sólo para los blogers.

  4. Muy interesante! Lo comentaré después con más calma, a través de un artículo propio. Pero te adelanto que ya tus pensamientos acerca de la carencia de autocrítica, son ya autocrítica, bienvenida sea! Un saludo muy grande!

  5. Daniel Basteiro says:

    Gracias, Rosiña. Yo ya te había visto en Flickr, y tampoco defraudas.

    Hay que hacer autocrítica. Siempre, todos los días. En cada respiro de cada punto y seguido.

  6. Hay vida fuera de los blogs, porque sino de qué escribiríamos.
    No nos impacientemos. Esto es como la Revolución Francesa pero en cutre: los primeros que llegaron y se quedaron son la aristocracia y la iglesia. Muchos de ellos quieren mantener su privilegio y monopolios.Los siguientes, somos así como los burgueses revolucionarios que queremos que esto se extienda hacia los que están por llegar, algo así como el Tercer Estado. Cuando lleguen estos, empezará lo divertido, y entonces todo el equilibrio cambiará…

  7. Las oportunidades de “hacer comunidad” son grandes pero, sin embargo, el propio ego del que tú hablas, nos hace buscar ser algo, no en ‘una comunidad’, sino en La Comunidad. Queremos ser alguien en alguna de las elites blogosféricas, con lo que tendemos a homogeneizarnos y a copiarnos. A veces incluso ‘corta-copiarnos’. Y así, acabamos perdiendo nuestra punta de pequeña lanza, abandonamos la cabeza de nuestro pequeño ratón para conseguir avanzar desde la cola del león hasta, ojalá, su espesa melena. Y entonces entra en juego la nomenclatura, la especialización y la acotación de espacios. Deberíamos ser todos menos permeables y afrontar nuestro blog como una herramienta de entretenimiento y formación personal, no como una tarjeta de presentación.

    Y conste que esto es AUTOcrítica, no crítica.

    abrazos!!!

  8. [...] Aunque no tenemos que olvidar, sobre todo en la blogosfera española, que debemos tener más autocrítica, mirarnos menos el ombligo y saber que no somos el centro del universo. Bienvenido a la blogosfera :-) [...]

  9. Landahlauts says:

    Lamento no recordar dónde, pero el otro día leí en algún sitio que la motivación real de un blogger no es tanto que le guste escribir como que le guste que le lean. Supongo que tiene una componente egocéntrica muy grande.

    Ahora… ¿dime que no matarás al patito? Porfa!!!
    (muy original) :)

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