Domingo. Llevo varios días sin escribir para Por Si Las Moscas, y me apetece. Hay muchos temas sobre los que hacerlo. Me paro. Pienso en mi función, reflexiono por qué hago lo que hago. “¿Obligación?” “No, me encanta”. El caso es que no logro encontrar un tema que encienda la bombilla de mi ya de por sí taladrado cerebro. Hay varias opciones:
- Hace tiempo que tengo ganas de escribir sobre la infografía. He tenido contacto con varios infógrafos (o infografistas, creo que no hay consenso). Y hoy, las páginas 22 y 23 de ABC me lo ponen en bandeja. La mejor infografía de los últimos tiempos en un reportaje de Luis de Vega desde Senegal: “maestro cayuquero”. Una joya. Pena que la edición impresa en ABC.es no incorpore más que el texto plano. Se trata de una bola del mundo, con las principales rutas de los inmigrantes en África. Además, incorpora (perfectamente integrados) las estadísticas de llegadas de inmigrantes a Canarias. En otra página, los tipos de embarcaciones que utilizan en sus travesías hacia el nuevo mundo.
- Otra idea es la entrevista en New Yorker a Oriana Fallaci, la escritora italiana que vive atrincherada en su piso en Nueva York. Carga contra los mexicanos, contra el Islam… Siempre me ha producido curiosidad esta mujer, que según algunos está muy enferma. Una de sus perlas: “Estoy convencida de que la situación política es sustancialmente la misma que en 1938, con el pacto en Munich, cuando Inglaterra y Francia no comprendían nada. Con los musulmanes estamos haciendo lo mismo. Mira a los musulmanes; en Europa van con sus chadors y sus burkas. Continúan con los hábitos predicados por el Corán y continúan maltratando a sus mujeres y sus hijas. Rechazan nuestra cultura e intentan imponer la suya. Yo les rechazo y es mi deber no sólo para con mi cultura, sino para con mis valores, principios y mi civilización”.

- Pero hay más. Al otro lado del charco me entero de que el 42% de los internautas argentinos tienen menos de 25 años, y 2 de cada 10 no cumplieron los 18. El retrato de una nueva juventud. Lo cuenta Clarín.
- Llevo tiempo deseando escribir una crítica-análisis pausada de Periodista Digital, el portal de Alfonso Rojo, que cuenta con una plantilla enorme de blogueros y se precia de ser la mejor herramienta para periodistas en Español. Hace poco lanzaron Periodista Latino, dirigido por Mate Guerra.
En este periódico veo una foto de la última historia de domingo que me tira, para pasarme unas horas leyendo y después escribir algo: Tiananmen. El País.es lo lleva a portada en estas últimas horas de domingo: la tragedia “tuvo lugar hace 17 años: el 4 de junio de 1989 los tanques del Ejército reprimieron brutalmente la rebelión democrática de los estudiantes de Pekín, acabando con la vida de 2.000 personas”.
- Pero hay más: un reportaje sobre costureras en Galicia, un fantástico artículo de Xabier Batalla en La Vanguardia de ayer,
Después de estos “fogonazos” me pregunto por la función del bloguero, y de paso, del periodista. En mi cabeza resuena, pendiente de exorcismo, la palabra “especialización”. ¿Tiene sentido que en un abanico de tantos y variados temas, pueda escribir sobre cualquiera? ¿Tiene sentido un blog así? Lo que más me preocupa, como siempre, es mi futuro profesional, y las vías de formación. Quizás debiera especializarme en nuevas tecnologías, en Internacional (y dentro de este campo, en alguna región), o quizás en temas de derechos humanos, inmigración. A toda esta incertidumbre echan leña al fuego los que afirman que con curiosidad, lectura y saber comunicar se pueden hacer buenas crónicas de casi todo. Ya se sabe: periodistas, océano de sabiduría con un centímetro de profundidad.
Yo sigo en mi drama de domingo, mientras descubro que, a pocas horas de un examen, no he escrito de nada concreto y a la vez de varios temas. Eso sí, he pasado un buen rato y todavía he vuelto a caer más hondo en el pozo de la confusión, en el desasosiego de la incertidumbre. Parafraseando a Homer Simpson: “la inteligencia me persigue, pero yo soy más rápido”. Cambiemos inteligencia por elección acertada y… voila!, el drama del periodista.
No estás solo, lo que describes es muy normal. La curiosidad hace al periodista y la curiosidad, por definición, debe ser heterogénea.
Yo creo que sí, que esos fogonazos tienen sentido y que la función del blogger es servir de caja de resonancia al abanico de noticias que consideramos importantes. José Luis Orihuela dijo en una charla en Elche, que el blogger debe ser un DJ de noticias. Y la teoría me gusta… pero para ser un buen DJ hay que saber mucho de música y escuchar todo lo que sale nuevo… Por eso, ese es uno de los retos a los que cualquier buen blogger que se precie debe ser capaz de enfrentarse.
Eso del DJ de la información es muy bueno. Lo que pasa es que uno duda si es mejor ajustar los graves a cada tipo de música…
Sinceramente, para hacer de caja de resonancia ya están “papeles impresos” gratuitos que se dedican a parafrasear -cuando no copiar- los teletipos de las agencias de prensa.
Este es el gran problema de los blogs, hay tantos que es como si no hubiera ninguno. Me explico, no sirve de nada que un tipo que apenas sabe de un tema específico me de su visión -tajante y, en ocasiones, nada humilde- de la realidad sobre la que él escribe. Este exceso de opiniones o informaciones muchas veces infundadas hace que los blog puedan llegar a ser una moda pasajera.
Lo idóneo sería blogs especializados -como el de guerraeterna.com por mencionar un blog anteriormente citado por mi-, es decir, hacer del blog una extensión “más directa” del periodista. Internet tiene una gran ventaja para el periodismo -lease periodismo 3.0 [http://www.escolar.net/wiki/index.php/Periodismo_3.0,_la_socialización_de_la_información]-, es libre, no necesitamos un padrino -léase grupo de comunicación- para poder ejercer y ya de paso nos libramos de la engorrosa “linea editorial” que tanta censura puede llegar a ejercer.
Sepamos articular correctamente estos dos puntos claves y creo que podremos encontrar el futuro perfecto -o eso creo- para este nuevo medio.
Desde el Johnny,
Carlos