
Lo que se dice informar, sobre la Casa Real, no se informa. Lo dice Javier Pérez de Albéniz y creo que es cierto. Los periodistas que siguen a la realeza no dan información. Se limitan a hacer de altavoces de lo que dice la Zarzuela, sin aportar nuevos detalles o sin fuentes ajenas. Ya no digamos exclusivas.
Ayer, nadie contaba con una fuente dentro de la clínica Ruber, donde nació la segunda hija de los Príncipes, y la información principal provenía del sms anunciando el nacimiento, los periodistas apostados frente al centro y las declaraciones de los miembros de la Casa Real.
Con todo, esa información sigue pareciendo a casi todos muy atractiva. Es elegante, tiene glamour y nos deslumbra. Pero los periodistas se acaban convirtiendo en medios para que un enorme acto publicitario y de visibilidad llegue a la opinión pública.
Fallaron los medios con la muerte de la hermana de la Princesa. En todas las redacciones se hablaba de suicidio y nadie se atrevió a publicarlo, con lo rápido que se sueltan los medios en otras ocasiones.
La mujer que se esconde tras Tormento, en Chiquiworld, hace quizás un comentario más mordaz que el de “cronistas reales, algún día periodistas, actualmente bufones de los Borbones” de Pérez de Albéniz. “Con toda esta información ya tenemos para una semana entera de comentaristas reales: que si suda Felipe, que si está relajado el neonatólogo, que si las cuñadas se llevan de pena, que qué ilusión le ha hecho al público en el plató que se llame como la reina”, dice.
No sé si llegar a tanto, pero lo que está claro es que la ‘información real’ vuelve a fallar. Con todo, su audiencia la respalda.
¿Dónde estaba el rey en "viaje privado" con el dinero de todos los españoles?
El rey estaba de orgía en mallorca. Pero como en éste pais desde la restauración de 1875 vivimos aún en el Antiguo Régimen – la soberanía y legitimidad del estado provienen de la Iglesia y de la Corona – pues no hay quien haga amarillismo con la Casa Real.
Hombre, tanto como la soberanía y la legitimidad. Dime tú qué poderes tiene el rey, o cualeas tiene la Iglesia. Su lobby se va reduciendo.