
Todas las campañas electorales se parecen en lo mismo: en las promesas y en algún exceso.
Esta vez toca votar en la Universidad Complutense de Madrid.
El lunes, último día de campaña, todos los candidatos a rector hicieron sus fiestas de final de campaña. Algunos con grandes conciertos, como el de Pignoise del candidato Ángel Nogales, otros con dúos poco conocidos pero de gran nivel.
Dos de los candidatos regalaban comida y bebida: minis o litronas de calimocho, cerveza. También bocadillos. No es nada nuevo. Incluso en una fiesta se prometían “un ordenador portatil si votas”. Si votas por un candidato, claro. En este caso el antiguo rector Gustavo Villapalos.
Las fiestas contaron con una gran asistencia de jóvenes, porque estaban bien publicitarias. El campus está lleno de carteles, que se pagan en buena medida con los 13.500 euros de los que disfruta cada candidato para hacer campaña, que provienen de la propia universidad, es decir, de los fondos públicos.
Las propuestas, pocos las conocían. No encontré a nadie, fuera de los voluntarios, que me dijese tres propuestas concretas de un candidato.
Por suerte, tampoco encontré a muchos estudiantes que asegurasen que fiestas como las del lunes ayudarían a decidir su voto de hoy.
El reportaje que hice merece la foto de portada de la edición de Madrid de 20 minutos.
Mejor que no se gastasen la pasta en la campaña y que se administre mejor después.
Todos son iguales…aunque las narices rojas ls han quedado muy bonitas a todos