“Uno de los efectos negativos de la era de Internet es que los periodistas no cubren los actos, creen que lo tienen todo en Google. Y el periodismo siempre será presencial”
“Intentamos ser independientes informativamente desde el centro izquierda buscando ser el contrapunto a Libertad Digital”.
“Muchos periodistas políticos lo que querrían ser es políticos. Lo que pasa es que con esa mentalidad ya no estamos informando, estamos dando consejos, evangelizando”.
“Supongo que no hubiera pasado nada porque mi trabajo en el Congreso de Nuevo Periodismo estuviese remunerado, pero no lo está. Me dedico a la selección y contacto de los participantes”.
Fernando Jáuregui suele bromear con que tiene un primo famoso en el PSOE. No le hace falta la fama, pues es un viejo conocido de la profesión. Ha trabajado para Europa Press, Informaciones, Diario 16, El País, El Periódico, El Independiente, Ya, el El Correo, Telecinco… Fue corresponsal de Efe en las Naciones Unidas. Ahora se dedica a dirigir su propio diario digital, Diario Crítico, donde apuesta por Internet y por el futuro de la prensa. Sus artículos de opinión política pueden leerse en decenas de periódicos regionales de toda España y en los últimos años vive su relación con los medios como colaborador y tertuliano. Entre sus últimas iniciativas, el Congreso sobre Nuevo Periodismo, que tiene un cartel de lujo.
Por Daniel Basteiro
-Le hemos visto hace poco con jóvenes blogueros y periodistas digitales, en e-findex. ¿Se está poniendo al día a marchas forzadas?
Estoy poniéndome al día, sobre todo porque puedo aprender mucho, el periodismo digital y ciudadano es completamente nuevo para mi. El periodismo tradicional ha de complementarse con este nuevo periodismo, sino, morirá. Muchos de mis compañeros ya no es que estén en el periodismo 2.0: están el el cero patatero.
-Usted ha visto cambiar la profesión desde la experiencia.
Sí, pero he participado del cambio. Mi trabajo ha cambiado en un 100%. Antes andaba con fichas para los teléfonos, enrollando cintas de teletipos… Todo esto ya suena a ciencia ficción y del mismo modo no podemos prever cómo será el futuro a diez años. El papel de la prensa de pago tradicional va a ser otro. Además, el cambio es mental, porque el periodista no ordena lo que se va a leer o a escribir. Ahora existe la interactividad, y el lector te puede corregir, desmentir… El periodista ha de hacerse mucho más humilde.
-¿Y en la cobertura de acontecimientos, qué ha cambiado con la ‘era digital’?
Los nuevos periodistas se creen que con Google no tienen que ir a ninguna parte, que todo está en Internet. El periodista digital no va a cubrir los actos. Eso es una de las partes malas. El periodismo siempre será presencial y el profesional debe conocer a las fuentes, hablar con ellas, sacarles lo más importante, buscar la parte confidencial. Lo demás es un comunicado de prensa.
-¿Cómo se enfrentan los periódicos tradicionales a Internet?
Mi problema es que cuando leo los periódicos de papel ya lo sé casi todo. Busco enfoques, puntos de vista, pero la información ya la sé. Los periódicos tienen que reflexionar y ver cómo se enfrentan a los gratuitos, que les están robando la información local. Además, afrontan el problema de la distribución. Poner en la calle de un pueblo de Segovia un diario te cuesta veinte veces más que el su precio nominal. Esta es la gran ventaja de Internet.
-¿Es urgente que la prensa de pago se redefina?
Te pongo un ejemplo: yo doy un curso en la universidad y de cuarenta sólo tres o cuatro compran el periódico, ¡y de ellos dos el Marca! En Internet, ya hay alguno más que lee digitales. Me da la impresión de que los estudiantes de periodismo ya no leen periódicos.
-Muchos de ellos leen gratuitos.
No sé si los jóvenes se sienten particularmente atraidos por los gratuitos, porque entre otras cosas algunos todavía tienen una calidad cuestionable. Cuando yo salgo a la calle, veo a mucha gente con gratuitos debajo del brazo y muy pocos con periódiocos de toda la vida. Lo que está claro es que hemos de reordenar el futuro ante los cambios: cuando haya 50 canales de televisión, no podemos aspirar a un share de un 30%. La era Gutenberg se ha terminado.
-Dígaselo usted a un par de profesores míos…
Ese es uno de los problemas. Te digo más: yo no me encuentro un ordenador en casi ningún despacho importante al que voy por motivos de trabajo. Eso es algo de secretarias. Cuando está, muchas veces está de adorno. Esta mentalidad todavía está en la universidad, en la prensa, en la política y hasta en los medios.
-Hay quien dice (por ejemplo González Urbaneja) que en las universidades debería abandonarse la preocupación por las prácticas y centrarse en conocimientos más puros. Que las técnicas del periodismo se aprenden en seis meses de profesión.
Yo creo que hay que dotar a las universidades de contenidos más prácticos y pragmáticos. Urbaneja que piense lo que quiera, pero las técnicas se tarda toda una vida en aprenderlas. Hay que estar muy atento a lo que está pasando. Que no se hable tanto de Semiótica y de McLuhan y que se haga de temas como los que tú y yo estamos tratando ahora. Lo que es inconcebible es que alumnos de cuarto curso no sepan lo que es una crisis de gobierno. He comprobado que no lo saben. A las facultades deberíamos de ir los profesionales continuamente, para dar consejos prácticos.
-Esos alumnos de 4º que sientan pasión por la profesión, ¿qué pasos deben dar?
El periodista ha de dedicar todos los días un buen rato en leer los periódicos, y todas las secciones del periódico, porque alguien que quiera dedicarse a los departes no puede prescindir del resto. Además, los idiomas son fundamentales, haber viajado…e imbuirse de las nuevas tecnologías.Yo creo que la clave es la curiosidad.
-Usted dirige Diariocrítico, un ciberdiario de opinión. ¿No sobra en la red opinión y falta información?
La opinión cabe en Internet, y en periodismo no se ha inventado otra cosa que dar noticias. Nosotros nos diferenciamos porque damos noticias que nadie da, o desde un punto de vista que nadie no contemplan otros. Intentamos ser independientes informativamente desde el centro izquierda, dirigirnos a gente a la que le gusta entrar en polémica. Quisiéramos ser el contrapunto a Libertad Digital.
-¿Cómo se mantiene económicamente Ociocrítico?
Ociocritico-diariocritico se mantiene exclusivamente de la publicidad. No recibe subvenciones de persona u organismo alguno. Hasta el momento, no hemos tenido pérdidas en los casi tres años de vida del periódico, pero los ‘números negros’ siguen siendo bastante exiguos. En cualquier caso, da para pagar los sueldos de doce trabajadores ‘full time’ en plantilla y de ocho colaboradores fijos.
-Parece que hasta el momento no están apostando mucho por la interactividad.
Vamos a hacerlo, con un rediseño que estamos preparando para septiembre. Queremos hacerlo con calma para no meter la pata como en el As, La Vanguardia, o el 20Minutos. Queremos ampliar nuestro foro, establecer una linea audiovisual interactiva… Además, trabajamos en la remodelación del libro de estilo.
-No aspirain a dar la batalla por la inmediatez, la actualización constante.
Queremos actualizar constantemente en lo que merece la pena. Cubriremos mejor nuestros temas, no los sucesos o información internacional. Damos la batalla en la actualización de lo prioritario, sobre todo porque los usuarios entran en nuestra página un par de veces o tres al día.
-Ha habido polémica por el Congreso de Nuevo Periodismo que está organizando para octubre. Hay quien dice que se lleva una millonada en comisiones.
El presupuesto total del congreso de Nuevo Periodismo debe ascender, calculo, a unos seiscientos mil euros. Que son fondos que yo, comisario del congreso, no manejo en absoluto, sino que existe una comisión de la Generalitat, con la que yo no tengo nada que ver, que los administra. Hay, por lo demás, bastante gente tras la organización del congreso. Mi papel, por cierto no remunerado, en este congreso consiste en la selección y contacto de los participantes y en determinar algo los temas a debatir. Fue un compromiso mío personal con el que era conseller portavoz, Esteban González Pons (ahora ha cambiado de consejería), quien me propuso la idea; yo pedí libertad de actuación y nada más. Y eso es lo que tengo. Tampoco hubiese pasado nada, supongo, porque mi trabajo hubiese estado remunerado. Pero no lo está.
- Periodismo político
-¿Se ha perdido en el periodismo político al lector como referencia, dirigiéndose sólo a las fuentes?
Desde luego, por eso es necesaria la irrupción del periodismo ciudadano. Muchos periodistas políticos lo que querrían ser es políticos, del mismo modo que muchos periodistas deportivos querrían ser Luis Aragonés. Lo que pasa es que ya no estamos informando, estamos dando consejos. Se piensa únicamente en el mensaje, en la evangelización.
-¿Cómo podemos librarnos de las guerras declarativas, de las ruedas de prensa sin preguntas?
El problema del periodismo es que todavía no ha hecho la transición, a diferencia de los políticos, los militares, los magistrados. Los periodistas que siguen opinando y cortando el bacalao son (o somos) los mismos de siempre. Unos que van a los actos y otros que no van, que se interesan y que no. Yo conozco a periodistas que no han hablado nunca con uno del PSOE. Las ruedas de prensa son para poner en un aprieto al político de turno, no para preguntarle “valoración y alcance de su visita”, o “¿tiene algo más que añadir?”. Es intolerable.
-¿Y el cambio generacional? Supongo que para la higiene de la profesión sería muy necesario. En El País ya lo han hecho.
De momento lo han hecho con su director, y los experimentos han de hacerse con gaseosa. Una cosa es cambiar y otro es poner a un señor que viene del cambio de la Química para decir que esto es revolucionariamente nuevo. Pero en cualquier caso el salto de El País es un salto muy importante.
-¿La crispación entre Cope y Ser es buena para las audiencias?
Sí, pero no para la salud mental. No equiparo a la Ser y a la Cope, porque lo que hace la segunda me parece la antítesis del periodismo. Tiene más que ver con las trincheras, con el fanatismo, la telepredicación, el talbanismo… A a gente le divierte el espectáculo, y como decía Machado hay dos Españas. Los medios son un reflejo de esto.
- Un maestro en el ruedo
A Fernando Jáuregui le suena continuamente el teléfono. Y a falta de uno, suenan dos. Al principio atiende a sus llamadas, mientras con una sonrisa maliciosa apunta que “puede ser una noticia”. Más tarde, se da cuenta de la incomodidad de una entrevista contínuamente interrumpida y se los entrega a su secretaria. Ya llevamos un tiempo hablando y responde con simpatía. Sus ojos vivos se mueven continuamente y no mira por encima del hombro, te trata de tú a tú, entrando a responder a todas las preguntas. Demuestra estar más al tanto sobre nuevas tecnologías que la mayoría de su generación de ‘jóvenes rockeros’. No en vano, dirige una redacción digital, en la que exige “curiosidad intelectual y que me demuestren que no son paletos, que saben algo de este negocio”. Fernando es perro viejo. Sabe lo que se dice.
(La entrevista fue realizada a finales de junio en Madrid. Gracias a algunos amigos por la inspiración en algunas preguntas)
Ey, ya era hora,la estábamos esperando. Ha sido genial, me ha gustado la pregunta y la respuesta sobre el congreso y la naturalidad con la que te ha respondido a todas las preguntas. Bien a los dos.
Por lo menos Jáuregui sí parece saber lo que es un ordenador. Me ha gustado mucho la entrevista. Una curiosidad malsana: ¿la tuviste en la recámara en previsión del tedio informativo de agosto? Entre tanto viaje y tanta práctica y tanta foto de la familia real en Mallorca, gracias muchas por variar un poco con cosas como esta entrevista.
Creo que si la teoría o la práctica está primero o bien ambas deben tener igual prioridad está ampliamente superado por el desarrollo tecnológico y la ideología neoliberal globalizada. En tales circunstancias, me parece que el mayor valor agregado del periodista es su ética profesional, que lo diferencia tanto de los grandes teóricos del medio como de los “intrusistas”. A propósito de maestros, el chileno Emilio Filippi habló recientemente al respecto (http://julchusonline.blogspot.com/2006/07/un-bien-que-se-niega-ser-transado.html).
Un saludo.
Es verdad que ya era hora. La entrevista no estaba en la nevera. Simplemente no estaba transcrita, y por carga de trabajo y pocas ganas de pasarme un par de horitas con ella ha tardado en salir. Pero mejor tarde que nunca, y más si sirve para romper la rutina de ‘revistas de verano’. Lo de agosto es una pasada, hay que hacer verdaderos equilibrios para disfrutar verdaderamente con la información. Y la ética… ¡ay la Etica!
Un blog muy interesante…
Enhorabuena.
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