
Hizo su primera aparición en 1958, en el transcurso de una marcha de protesta anti-nuclear de 50 millas desde Trafalgar Square, en Londres, hasta la fábrica de armamento nuclear de Aldermaston. En su origen, la representación de las letras N y D (Nuclear Disarmament) basada en el código de semáforo de banderas y encerradas en un círculo que simboliza la Tierra.
Desde entonces, ha sido el logo de la británica CND (Campaign for Nuclear Disarmament), pero también, a raíz de su exportación a Estados Unidos y su adopción por parte de los movimientos pacifistas de los años 60, símbolo universal de la paz.
Ahora cumple 50 años. Aunque la paz que simboliza no termina nunca de llegar.