Posts Tagged ‘bergen’

Sin ti

Tuesday, June 24th, 2008


Kjartan saltó a un taxi cuando se rebasaba el umbral (difuso) que separa la noche del día. La sala de una casa alquilada en una ciudad desconocida, se ensombreció.

Patrick se fue hace un mes. Inauguró un rosario de despedidas, noches hasta las tantas esperando junto al pasajero en un vuelo de vuelta definitiva maquillado con un "ya nos veremos". A partir de entonces, cada adiós fue punzando más y más la autoestima de los que se quedaban.

A Luisa le preocupaba el equipaje extra en sus maletas al facturar. No tuvo problemas, pero al mismo tiempo facturó uno de los mejores años de su vida. Todo ello en un país desconocido, con una lengua que no consiguió aprender y en un ambiente irreal del que apenas quedan algunos supervivientes.

Son varias de las historias que se han sucedido en las últimas semanas. Los nombres son figurados. Dejar Noruega produce un cruce de sensaciones curioso. Por una parte, la cabeza está en los retos futuros. Por otra, un ansia histérica y egoísta quiere agarrarse a lo vivido, sobre todo a las personas. Cada despedida provoca, inevitablemente, una lágrima amarga. Tras un "nos vemos en…", "iré a visitarte" se esconde la realidad. El espacio pintado por este intercambio académico no cuadra más allá de los límites geográficos en los que se concebió. Y eso a pesar de los lazos (a veces ’sólidas’ relaciones de pareja) que se establecen.

Nos quedan muchas cosas. El calor de un país que acoge con amabilidad , recursos y una buena educación. Los momentos compartidos por una juventud europea (y mundial) que es creativa, que se aparta en muchas ocasiones de topicazos, que vive de otra manera. Las noches de fiesta, los cumpleaños, los juegos infantiles. Los idiomas, que demuestran su utilidad para unir en vez de separar.

Para muchos, el año Erasmus es uno de los mejores de su juventud. Para mí, aún sin saber cómo serán los que me quedan, también.

Aunque quizás las noches jamás vuelvan a ser tan claras en nuestra vida, el sol seguirá saliendo todos los días. ¡Abrazos a todos!

La del viernes no fue una buena noche

Thursday, April 17th, 2008


En la misma noche sonó la alarma de incendios sin parar durante horas. Probablemente un sabotaje. De la noche al alba. Menos mal que el edificio donde yo vivo es uno de los más tranquilos.

La aventura está contada, con humor, en los diversos vídeos de Francesca.

Visita al diario Bergens Tidende

Wednesday, April 16th, 2008

The image “http://farm3.static.flickr.com/2053/2417884889_44df5da59f.jpg?v=0” cannot be displayed, because it contains errors.

Hace unas horas he estado, con algunos colegas de la universidad, en el Bergens Tidende, el diario más destacado de los que se hacen fuera de Oslo y la referencia absoluta en información en Bergen, la segunda ciudad de Noruega.

La empresa, que algutina a una televisión local, un diario digital y varios impresos es propiedad en su 52% del todopoderoso grupo Schibsted, que controla los principales periódicos del país (a todos los niveles: serios, sensacionalistas…) y que ha realizado una expansión que lo ha llevado a otras partes de Europa, entre ellas España, donde posee la empresa editora de 20 minutos, líder de la prensa nacional.

En el grupo Bergens Tidende trabajan más de 220 personas en la parte editorial. La mayoría se dedican a la joya de la corona: el periódico homónimo fundado en 1868. Con 100.000 ejemplares de tirada media, el periódico mantiene un crecimiento constante pese a la tendencia. El paso a formato “compacto, que no tabloide” (como recalcan en BT para diferenciarse de la prensa amarilla) y la buena salud de la prensa impresa en el país son dos de los factores que han contribuido a su hegemonía, visible en su cuartel general en el centro de la ciudad y en los numerosos relojes urbanos que recuerdan dónde está la información 100% local.

En el interior se encuentran, junto a las secciones especiales (fotografía, diseño…) hay un área de coordinación donde se sientan los responsables de las distintas plataformas para decidir cómo responder a la noticia. Así, en una breve reunión, los jefes deciden si mandar a un cámara de televisión o no, si mandar a un redactor armado con un móvil para contarlo en directo en la web, etc. En las diferentes secciones, los periodistas se sitúan por temas y no por plataformas, favoreciendo una integración que no significa estrictamente tres diferentes trabajos hechos por el mismo periodista.

Este periódico, como la mayoría de los noruegos, no vende vajillas o croisants para sobrevivir, como pasa en España o Italia, por ejemplo. Sus ingresos provienen entre otros de los anunciantes (47%), la suscripción y venta directa (23%, teniendo en cuenta que el 90% de los lectores son suscriptores) y los beneficios de la rotativa y distribución (13%), que aprovechan para tirar ejemplares de la competencia y llevarlos a la casa de los lectores. El Estado les ayuda con exenciones de algunos impuestos.

En estos momentos apuestan fuerte por la web, para la que crean contenido propio y la información local. El uso de las agencias es muy reducido, a diferencia de la mayoría de webs españolas, pues creen que los propios periodistas de plantilla pueden informar mejor y respondiendo a las necesidades del medio. Además, el ámbito regional hace que se inclinen más por la colaboración con los propios ciudadanos (a los que, por cierto, instruyen con cursos en la redacción cada cierto tiempo) que por la mera reproducción de textos servidos por otros.

BT vive dentro del inmenso oasis de la prensa noruega. Cada habitante lee casi dos periódicos al día, por lo que BT no ha dado más pasos que los inevitables hacia la espectacularización. Otros periódicos (llamados de segunda gama) ofrecen otro tipo de noticias, todavía más locales. Además de todos ellos están los sensacionalistas, con los que más que competir el Bergens Tidende y otros periódicos conviven.

Algunas diferencias que chocan con respecto a la prensa española: el correo electrónico de cada periodista bajo su firma, el tiempo en la contraportada (consecuencia de la obsesión noruega por la meteorología, que nunca cambia) o el espacio dedicado al debate social, la opinión o la literatura.

Las fotos de la redacción y varias de las páginas, en mi espacio en Flickr.

De vuelta me encuentro el sol

Monday, March 31st, 2008

Tras unas semanas viajando, estoy de vuelta en Bergen. Veo que los amigos que han escrito en mi ausencia se han portado con vosotros y os han regalado buenos posts. En especial, Laura Casielles, coautora del blog cuando empezó esta aventura. Muchas gracias a todos. A partir de ahora tendréis que volver a sufrirme a mí.

Por otra parte, tras un tiempo fuera y la trampa del cambio de hora se me ha caido un mito. Que en Noruega no sale el sol es falso y nada representativo, por muy larga que sea la noche en invierno. Cuando aún no ha comenzado abril una luz radiante y fresca rebota en el verde del paisaje y en el blanco-nieve, derritiéndolo. La vida huele de otra manera y el sol, precisamente porque tarda en llegar, se saborea más.

Hay alguien al otro lado?

Viajes en balde

Sunday, February 24th, 2008

“El nacionalismo se cura viajando”. Nunca he creído que el nacionalismo sea una enfermedad a erradicar y que, aún sin serlo, amaine o pierda fuelle dependiendo de cuántas puertas de embarque hayas conocido. Sin embargo, muchas veces te tienes que ir fuera para entender las estupideces que algunos (que se dicen nacionalistas) cometen en nombre de la defensa de su tierra.

catalunya.jpgSin ir más lejos, ayer, cuando casi presencio lo que sería mi primera pelea desde que llegué a Noruega, precisamente tras una “fiesta española” organizada para mostrar a noruegos, iraquíes o alemanes nuestras canciones más internacionales (léase “La Macarena”, “Antes muerta que sencilla” o “Sarandonga”, tiene coña). Las ironías del destino hicieron que casi brotase también algo muy nuestro: las peleas de bar.

Al final, los motivos poco importan porque además se quedó en un amago (algo muy nuestro, también). Una provocación, una cerveza de más y el lío está asegurado. No deja de ser curiosa esa división maniquea, entre buenos y malos, que se puede hacer desde posiciones políticas escoradas. No hay una paleta de colores. O conmigo o contra mí. Si un catalán no habla en todo momento catalán, es un fascista (¡aunque sus amigos no sean catalanes y no le entiendan!). Al final, hasta los detalles más absurdos como el color de la camisa o los zapatos de un madrileño lo pueden convertir, automáticamente y sin discusión, en un opresor catalanófobo. Seguro que además bebe champán en vez de cava. Si es que ante tales provocaciones…

Los de piel tan fina pocas veces se dan cuenta del flaco favor que hacen a la consecución de sus objetivos superiores, que suelen ser legítimos, expresados por lo general con buenas formas y nunca con violencia. No se dan cuenta de los ojos abiertos hasta la extenuación con que los obsequian los estudiantes de otros países, sin entender muy bien cómo se llega hasta ese punto. No se dan cuenta de que ensucian el nombre de su tierra y sus vecinos de forma estúpida. Y la estupidez, por desgracia, pocas veces se cura viajando.