Posts Tagged ‘bruselas’

Magritte y la perversión del lenguaje

Tuesday, May 19th, 2009

Ceci n'est pas une pipe

Hace tanto tiempo que no escribo en el blog, tanto tiempo que no lo hago en serio, que entrar en el sistema de administración, escribir en esta vertiginosa página en blanco, me produce cierto nerviosismo.

Para mitigar la sensación voy a hacer trampa una vez más y sucumbir a la lacra de la autocita. Será algo puntual, como estas entradas furtivas.

Hoy, que diga algo René Magritte, que el dos de junio tendrá por fin un museo en condiciones en la ciudad donde murió. Lo escribo hoy en Público.

René Magritte y Joan Miró protagonizaron en la ciudad de París, conquistada en 1927 por el surrealismo, “una pelea infantil”, según relata Michel Draguet, director de los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica. Magritte, que “trabajaba en el edificio donde Miró tenía su estudio”, le reprochaba al maestro catalán que se atreviese a titular una de sus obras con la frase Este es el color de mis sueños (1925).

Como reacción, Magritte dibujó con precisión una pipa perfectamente definida, bajo la que insertó la leyenda “esto no es una pipa”. La tituló La traición de las imágenes (1929) para “insistir en que la representación no es, por definición; para ahondar en que la pintura no puede decir lo que es, sólo lo que no es”, en palabras de Draguet a Público, antes de una visita al nuevo museo consagrado en Bruselas al pintor belga más internacional.

Más en Esto no es el Museo Magritte

Una macabrada de la Fura en Bruselas

Friday, March 27th, 2009

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He estado bastante ocupado, pero no puedo no reseñar la presencia de La Fura dels Baus en el mítico teatro de de la ópera de la Monnaie, en Bruselas. Le Grand Macabre, Una ópera de Gyorgy Ligeti basada en una obra de teatro de Entreguerras para luchar contra la crisis. He escrito de ella en Público:

Una muñeca de 17 metros de altura por 8 de ancho invade desde hoy el escenario de La Monnaie, el teatro de la ópera de Bruselas, donde La Fura dels Baus firma el montaje de Le Grand Macabre, la única ópera del compositor rumano György Ligeti. La muñeca se llama Claudia y es en realidad una mujer de carne y hueso que la Fura introduce en un vídeo al principio de la representación, rodeada de colillas y comida basura, retorciéndose de dolor frente a una televisión encendida.

Tras el vídeo inicial, la ópera se representa alrededor de los intestinos, pezones y todas las curvas de la muñeca, y pretende ser una reflexión sobre la muerte, “una macabrada para combatir los tiempos de crisis” cuenta Álex Ollé, encargado de la dirección escénica de la obra junto a Valentina Carrasco.

La Fura más macabra

Hillary Clinton: Veni, vidi, vici

Thursday, March 5th, 2009

Hillary Clinton

Hasta el secretario general de la OTAN, el saliente Jaap de Hoop Scheffer, borró el disco duro de su memoria, el “no business as usual” con Rusia con el que nos obsequió en agosto para erigirse en el hilo conductor del cambio. “Espero que los ministros estén de acuerdo conmigo”, aseguró Scheffer como humilde autor de la nueva posición. La Alianza, que busca su papel en un siglo XXI sin URSS, volvió a hablar con Rusia, aunque el Kremlin no se vuelva atrás en el reconocimiento de Abjasia u Osetia del Sur como estados independientes. Aunque presuma orgullosa de la invasión de Georgia. “El mundo ha cambiado desde agosto”, señaló Moratinos a los periodistas, “hay una nueva administración en EEUU”, añadió, por si se nos había olvidado.

Su cabeza visible, repeinada y rubia, es la nueva dama de la diplomacia estadounidense, que habla en nombre de Obama, el presidente al que todos se mueren por conocer y agradar. Llegó, le hizo un guiño a Irán, bendijo las paces con Rusia, firmó algún autógrafo a periodistas entregados y se fue sin pedir oficialmente más tropas para Afganistán, pero sabiendo que se las darán en un plazo exacto de un mes. Como mucho.

Hillary Clinton finaliza en Bruselas, con los “aliados europeos”, un viaje internacional de toma de contacto dentro de sus funciones como Secretaria de Estado. Con anécdotas, como las medidas de seguridad que hacen que su hotel sea secreto o el debate “made in USA” que este viernes mantiene con jóvenes europeos (es decir, adultos de menos de 35 años).

Y el martes, Joe Biden; y el 31 de marzo, Obama. Se multiplican las cumbres y la presencia de un Gobierno de EEUU de impecable imagen, labrada a base de poder blando. Un colega me recordó hace poco que no es muy acertado pensar que Europa haya ganado peso por las reuniones y las buenas formas. EEUU sigue mandando y tomando las decisiones (como siempre), con la diferencia de que ahora nos gustan más.

Todos quieren ser Obama

Tuesday, March 3rd, 2009

La UE quiere importar la marca Obama. Mejor dicho: todos quieren parecerse a Obama, pero ante la falta de una marca de partido líder o hasta candidato a eurodiputado europeo, en Bruselas se multiplican los intentos. Suecia, que presidirá la UE el próximo semestre (después de los checos, antes de Zapatero), ha anunciado a bombo y platillo su logotipo, que sólo los funcionarios y periodistas llegaremos a conocer.

Logo presidencia sueca

Logo de Obama

Logo pepsi

El logo sueco recuerda, vagamente, al de Obama, al que le criticaron su parecido con el de Pepsi. Algunos bloggers lo llaman “logo Ikea”, incluso antieuropeo porque usa los colores de la bandera sueca sin guiño a Bruselas, pero lo agradecen por el contraste con el actual.

Coincidencias a parte, pocos están haciendo un verdadero esfuerzo por darse a conocer, a sí mismos, a sus partidos, o a los propios comicios. Algunos están apostando por el uso de redes sociales, aunque son minoría.

Parecerse a Obama tampoco es tan fácil. No es cuestión ni del color de la piel, ni de la juventud, ni de los apodos que te pongas. Y si no, que se lo pregunten a Emilio Pérez Toruiño, “o Touriño” que quiso ser llamado “o presidente” y que acabaría siendo recordado por su inexplicable fracaso electoral.

El ‘enemigo’ de Europa, de visita en Bruselas

Thursday, February 19th, 2009

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El presidente de la República Checa estaba muy tranquilo. Sabía lo que le esperaba. Sabía a lo que iba. Sonó el himno (de la alegría, la novena de Beethoven), la bandera ondeó, los parlamentarios se pusieron en pie y los ujieres desplegaron el protocolo habitual. Pero ni a Vaclav Klaus, presidente de la República Checa, le gusta la bandera Europea, porque se niega a izarla en su residencia oficial, ni el protocolo de la UE, donde asegura que hay “una gran distancia entre el ciudadano y las instituciones, un déficit democrático, una pérdida de la responsabilidad, decisiones tomadas no por los elegidos, sino por los designados”.

Klaus presume de bandera euroescéptica, de reunirse con los que hacen campaña por el no en el referendum del Tratado de Lisboa, ese tratado dogma para Bruselas, sucesor de la Consitución comunitaria y que apoyan más del 60% de los checos, además del Parlamento. Y él es el jefe de Estado del país que preside la UE hasta junio.

Lo mejor quizás ha sido cómo, en contra de las organizaciones internacionales, la UE, y hasta Greenspan (el nuevo keynesiano), o Bush, el presidente checo dijo que la crisis se debía a que el mercado no es lo suficientemente libre. Vamos, que menos reglas y que se sigan creando productos virtuales.

Los eurodiputados también sabían a lo que iban. Patalearon. Abuchearon. Salieron del hemiciclo a grito de “vergüenza”.

Pero Klaus es peligroso, porque como un converso predica valores como la libertad. En exclusiva.

Yet, over the twenty years since the fall of communism, I have been repeatedly witnessing that the feelings and fears are stronger among those who spent a great part of the 20th century without freedom and struggled under a dysfunctional centrally planned and state-administered economy. It is no surprise that these people are more sensitive and responsive to any phenomena and tendencies leading in other directions than towards freedom and prosperity. The citizens of the Czech Republic are among those I’m talking about.

En su discurso, aplaudido por la extrema derecha y algunos conservadores británicos, destila además una comparación bastante ofensiva: la de la UE y la Unión Soviética. Klaus se siente víctima de ambas.

Televisión interactiva

Wednesday, February 18th, 2009


Si diriges un periódico o una institución, no puedes no tener tu propio canal de televisión. Ahí sí hay coincidencia, desde los alcaldes a las más altas instituciones europeas. Lo malo es que, a veces, no sirven más que para que los periodistas vean actos oficiales desde casa.

Cuenta Bruno Waterfield, el correponsal del Daily Telegraph en Bruselas, que distintas fuentes parlamentarias apuntan a que la televisión del Parlamento Europeo sólo ha sido vista por 160.000 internautas desde que se lanzó, en otoño. De ellos, 60.000 de habrían entrado en la primera semana. Son rumores, ya que la Eurocámara no difunde unas estadísticas oficiales. Aseguran estar más interesados en la calidad que en la cantidad. Supongo que como en el voto en urna.

El problema es que la herramienta cuesta al año nueve millones de euros, según los propios presupuestos de la UE, que no todo el mundo que trabaja en ellas parece conocer (ver página 13). A pesar de la preocupación de unos pocos, las elecciones europeas de junio siguen despertando un nulo interés entre los pocos que todavía saben que están a la vuelta de la crisis. ¿Qué responsabilidad tiene Bruselas?

Cinco meses de presidencia, 6.000 reuniones

Monday, February 16th, 2009

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Una cifra no apta para euroescépticos. En los seis meses que durará la presidencia de la Unión Europea que ostentará Suecia en el segundo semestre del año se van a celebrar 6.000 reuniones. La cifra fue anunciada por Christian Danielson, el embajador de Suecia ante la UE, y denota para algún centro de estudios de perfil euroescéptico como Open Europe, por supuesto británico, la presencia de una nueva enfermedad. La de la “locura de la reunión”.

Las 6.000 reuniones, teniendo en cuenta que agosto es el mes oficial de vacaciones en el barrio europeo, se traducen en 60 al día.

De todas ella saldrán “contactos muy estrechos” entre administraciones, “espíritu positivo de entendimiento” y el objetivo de hacer “todo lo posible, lo más rápido posible”, para solucionar cualquier problema. Qué menos.

Supongo que la cifra de 6.000 reuniones no está muy lejos de las de otras presidencias. En el caso de los checos, que presiden el Consejo de la UE, de poco parece servir la infraestructura. Cada vez más voces se unen a la crítica contra la República Checa por no ser capaz de manejar el timón en tiempos de crisis económica. Más aún si la comparamos con la hiperactiva UE que Sarkozy dejó (casi a la fuerza) el 31 de diciembre de 2008.

De cara a los medios, las palabras ante el primer ministro Mirek Topolánek y su gestión suelen ser amables. Pero tanta divina reunión que hay todos los días en Bruselas la carga el diablo. Y eso que Topolánek todavía no ha afrontado su primera cumbre.

Crisis en los mercados

Tuesday, September 30th, 2008

En la sala de prensa de la Comisión Europea hoy había más periodistas que de costumbre. El sistema bancario belga se tambalea y el Estado ha nacionalizado parcialmente dos de los bancos más importantes del país. Crisis en los mercados. Apuros. Se desploma la bolsa y vuelve a subir. Dimite el consejero delegado. Bocatas para comer y mil preguntas a los portavoces de los comisarios económicos, que racionan la información y repiten mensajes de calma.

Además, hay un Consejo de Ministros de agricultura. Sin ministra. Pero con dos secretarios de Estado. ¿Dónde utilizamos los remanentes de la PAC? ¿Qué serotipo de la lengua azul está erradicado en Andalucía?

Miles de detalles y cientos de temas que requieren horas y concentración. Tras más de un mes en Bruselas (y un mes sin escribir en este blog) vuelvo a la carga, como tantas veces. Pero ya sin excusas y justificaciones. No prometeré que será la última vez, cariño. Pero procuraré no desaparecer de nuevo.

¿Queda alguien ahí?

España y el miedo a los inmigrantes

Friday, May 9th, 2008

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Soledad Gallego-Díaz en otro de sus lúcidos análisis en El País:

La mejor manera de que no exista racismo es echar a los negros. Ése ha sido, en bruto, uno de los argumentos más utilizados por la derecha europea para alejar los miedos de su electorado. Hace ya años que la derecha descubrió que podía aplicar ese principio a la inmigración en general, especialmente en cuanto se empiezan a sentir los efectos de una crisis económica y comienza a aumentar el paro entre los nacionales, que son, precisamente, quienes ejercen el derecho a voto. La novedad ahora es que la izquierda, muerta de miedo ante el indudable efecto que todo lo relacionado con la inmigración tiene en su propio electorado, ha empezado a descubrir el mismo guión. Eso sí, con un toque muy suyo: en el fondo se trata de expulsarlos por estrictas razones humanitarias.

Recomendable el artículo entero (Vía Guerra Eterna). La viñeta, de Eneko.

Exportar la esencia europea

Monday, April 21st, 2008

eu.gifDice Timothy Garton Ash en su columna en el Guardian que El País traduce hoy que la Unión Europea tiene que exportar su esencia, que en su máxima expresión es la democracia. No imponer el camino, pero mostrar el camino, que dice el presidente de la Comisión, Durao Barroso.

El mismo día en Público, Miguel Ángel Moratinos, ministro de Exteriores, asegura que los europeos han de asumir su identidad ‘comunitaria’. Quizás lo dice por la indiferencia que producen las elecciones al parlamento europeo, que en su última edición contaron con un 45% de participación, un 32% menos que en las generales del mismo año (las del 11-M, todo sea dicho). El referendum de rartificación de la Constitución Europea, ahora papel mojado y sustituido por el Tratado de Lisboa, sólo lo votaron el 42% de los españoles.

Muchos dudan de que esa esencia europea haya existido alguna vez, a tenor del poco interés y vínculos comunes que generan entre los ciudadanos de los diversos países. Mientras Italia vibraba ante la posible vuelta de Berlusconi y en España se decidía con grandes aspavientos si ganaba el PP de la crispación o seguía un Psoe con falta de brillo, la distancia que nos produce Bruselas resta a los comicios que se celebran el año que viene todo el morbo que sí tienen unas generales. O lo que es peor, el interés nacional de los partidos eclipsa la atención a unas elecciones donde se juega a escala global y sin las estúpidas riñas nacionales.

Aún así, la integración de nuevos países y la toma de decisiones unificada sigue, y algo podremos aportar al mundo como ente supranacional. Lo malo es ponerse de acuerdo:

Puede parecer una cosa obvia, pero no lo es. Mucha gente, sobre todo en la izquierda europea, tiene cierta sensación de que la idea de “promover la democracia” está contaminada por su asociación con George W. Bush y la visión neoconservadora de la transformación de Oriente Próximo, empezando por Irak. Hasta hace poco, los socialistas franceses, españoles y alemanes hablaban muy poco de promover la democracia [...] Después tendremos que explicar qué queremos decir con el término. Al fin y al cabo, todo el mundo habla de democracia: los egipcios, los chinos, Vladímir Putin, Robert Mugabe. Pero cada uno de ellos quiere decir una cosa diferente. Esto no significa que debamos tener un modelo único y rígido. Europa está inmunizada contra lo que podríamos llamar la tentación estadounidense por el mero hecho de que las democracias europeas son muy distintas entre sí: monarquías constitucionales y repúblicas, unicamerales y bicamerales, centralizadas y descentralizadas, con un gobierno más fuerte y una legislatura más débil, o viceversa.