
Interesantísimo reportaje en El País sobre los triunfitos, grandes hermanos y supermodelos. La fama les ha traicionado.
Algunos tienen secuelas psicológicas, a otros les ha echado a perder la carrera ‘artística’.
Si les preguntas si volverían a participar en uno de esos concrusos, se lo replantean:
“Me lo pensaría dos y tres veces” (Ania Iglesias). “Con el propósito de ser modelo, no” (Mayte Prieto). “Supongo que no” (Mónica Guerrero). “Claro que no” (Karen). “Me lo pensaría muy mucho” (Rafael López). “Por supuestísimo que no” (Naim Thomas).
Lo más gracioso es que Íñigo, el del polo verde de la primera edición de Gran Hermano que se metía continuamente el dedo en la nariz, haya acabado de periodista en Castilla la Mancha. Muy significativo.