Tomás Alcoverro es quizás uno de los corresponsales españoles que más años lleva informando desde Oriente Medio, y por ende, que más sabe sobre el conflicto entre árabes e israelíes. Tras más de 30 años de trabajo in situ, nos habla de la tarea de informar del conflicto, de las cualidades del periodista de “Internacional” al mismo tiempo que afirma que “el panarabismo ha muerto”. Trabaja para La Vanguardia, un diario con una sección de Internacional muy amplia, que dedica a Oriente Medio dos corresponsales permanentes. Es el autor de El decano; de Beirut a Bagdag: 20 años de crónicas, y ha recibido numerosos premios. Ahora ocupa la corresponsalía de Beirut, desde donde sigue contando lo que ocurre en una de las areas informativas más calientes del planeta.
Por Daniel Basteiro
-¿Qué ha de tener un periodista para trabajar en temas de Internacional sobre Oriente Medio? ¿Cuál ha de ser su preparación?
Ante todo, una gran vocación y una notable capacidad de resistencia. No me refiero tan solo a la resistencia a conflictos armados, o en situaciones limite, sino a una capacidad psicologica para aguantar y sobreponerse a circunstancias muy distintas de su ambiente habitual, acostumbrado en las sociedades de Occidente.
-¿Se informa bien del conflicto entre palestinos e israelíes? ¿Hay diferencia según el país donde se vaya a leer la crónica?
Se informa con ideas preconcebidas, que no tienen por qué ser del corresponsal, sino del sistema de informacion establecida. Es muy difícil para un corresponsal en Oriente Medio que su percepción de los problemas, de las sitruaciones en que vive concuerde completamente con la de su redacción. Pero es, como tantas otras, una batalla perdida.
-¿Cuál es la realidad de los medios de comunicación locales (tanto palestinos como israelíes)? ¿En qué influyen?
La prensa israelí es más influyente, sin duda alguna, que la palestina. La israelí es privada, salvo la audiovisual. Con todo, la prensa no deja de ser una de las partes del conflicto historico.
-Teniendo en cuenta su experiencia, ¿se puede decir que los medios españoles apuestan decididamente por la información en Oriente Medio? ¿Qué carencias aprecia?
Este es un largo tema. Cuando yo empecé mi aventura de corresponsal en Oriente Medio, hace la friolera de treinta y seis años, había muchos menos corresponsales que ahora. Tengo que dejar bien sentado, de todas maneras, que mi periódico, La Vanguardia, siempre ha mantenido en la región dos corresposnales permanetes, desde hace décadas. Uno en Israel y otro, en este caso en las ultimas décadas yo, en los países árabes. En la actualidad, casi todos los corresponsales españoles tienen base en Jerusalen, en Israel. Yo soy el único correesponsal español en Beirut. En El Cairo sólo hay otros cuatro correponsales españoles, dos de ellos de la Agencia Efe. De todas formas, es evidente que al ponerse de moda el tema del Oriente Medio, que antes podia considerarse como un tema exótico y alejado; del Islam, del terrorismo… han aumentado el interés y el espacio dedicado por nuestros órganos de comunicación a este problema, tan arraigado como complejo.
-En las redacciones españolas, ¿se apuesta por la información internacional? ¿Tiene futuro?
Es dificil generalizar. Creo que sí, aunque no sean muchas las posibilidades efectivas de hacerlo cada dia. Se exagera al hablar del crepúsculo de un cierto estilo de corresponsales de prensa. He aprovechado la publicación de mi libro “El decano” para defender y reivindicar la cronica preiodistica bien escrita. Si, creo que tiene futuro.
-¿Es posible una solución a medio plazo al conflicto árabe-israelí?
Desde hace muchos anos, desde el 1948, la politica de Israel se basa en los hechos consumados. Ante la falta de una posible solución completa del conflicto, desde entonces han emprendido iniciativas parciales que, muchas veces, se reducen simplemente a componendas para ir ganando el tiempo mientras el Estado judio se consolida, indiscutiblemente, y los paises arabes se debilitan, muchas veces víctimas de conflictos bélicos. El panarabismo ya ha muerto.
-¿Qué consejos sobre formación nos daría si quisiésemos dedicarnos a la información internacional o a Oriente Medio?
Ante todo me parece fundamental tener conocimientos fundados de su historia, por lo menos, moderna y contemporánea. Más que en ningún otro conflicto actual, los problemas que hoy padecen los pueblos del Oriente Medio son consecuencia directa de su reciente pasado, por lo menos desde la derrota y el hundimiento del Imperio Otomano. Tratar de tener algunos rudimentos del árabe, una lengua muy difícil, y leer la bibliografía sobre estos temas (que es impresionante y crece cada dia), seria de gran utilidad.
(La entrevista ha sido realizada por correo electrónico, ya que Tomás Alcoverro vive en Beirut. La foto es de La Vanguardia)