Archive for the ‘Reflexión’ Category
Mujeres y publicidad
Monday, March 24th, 2008Magnolia
Saturday, March 22nd, 2008Cuando una película consigue activar esa región del cerebro tan perezosa, esa que sólo se pone a funcionar en ciertas ocasiones, es que es una buena película. ¿No os ha pasado nunca? ¿Nunca, mientras véis una película, os dáis cuenta de repente de que hacía un buen rato que mirábais fijamente la pantalla sin prestar atención? Y no porque fuera aburrida, no, sino porque había conseguido poner en marcha esa región del cerebro de la que os hablo. En la que están los pensamientos más íntimos y elaborados. A mí… esta noche me ha ocurrido con Magnolia. De las nueve tramas paralelas, todas brillantes, de las nueve historias personales que se entrelazan hasta acabar muriendo en un mismo punto, hay una que ha conseguido activar mi cerebro: la de un niño. Un niño de unos 10 años, que está a sólo dos programas de batir el récord de participación en un concurso de televisión; en medio de una de las emisiones, se niega a salir al escenario: “¿por qué tengo que ser siempre yo? ¿por qué tengo que mostrar lo tonto que soy al ser listo?”. Un guión demoledor, un pequeño gran actor, una historia cotidiana. El padre del niño reacciona violentamente, quiere que gane, quiere que sea el mejor. Él quiere ser el mejor. Es una pieza brillante en una película brillante: incluido el fenómeno meteorológico final… que no destriparé [ya se destripa solo].
El jefe
Sunday, March 16th, 2008La puerta se abrió silenciosamente. “La habrán engrasado hace poco” -pensó. Sus pasos quedaron ensordecidos por la moqueta azul, azul metálico, a medida que se aproximó a la mesa. El metal brillante estaba frío; el cristal, perfectamente abrillantado; los clips, ordenados por tonalidades. Respiró hondo y percibió un leve aroma a ambientador. “Ah, ahí está” -descubrió con la mirada la pequeña caja de cartón con sus pertenencias. La foto de Marisa y los niños, los lápices, el pisapapeles de Lanzarote. Su mirada recorrió varias veces el trayecto entre la mesa y la caja. No estaba convencido de que aquellas cosas -las viejas cosas- le sentasen demasiado bien al aire del nuevo espacho. Dejó la caja en el suelo, se acercó al ventanal. Muchos metros más abajo, decenas de coches se apelotonaban en los semáforos. La ciudad se desperezaba bajo el sol de la mañana de marzo, el sol que luchaba contra la espesa bruma que todavía se extendía por los barrios de la ribera del río. Se volvió de nuevo hacia la estancia. Y entonces reparó en él. Estaba perfectamente centrado en la mesa, alineado con la silla negra destinada a acoger sus posaderas. Era un cofre de cuero, relativamente pequeño, acabado de forma muy sencilla. Sobre el lomo, apenas tres palabras doradas: “What to do“. Durante algunos segundos, no se atrevió a levantar el objeto de su inocente posición, pero tampoco pudo apartar la vista de su forma ortoédrica. “Así que eso era” -se dijo con preocupación. Y recordó la noche en que aquel desconocido se sentó al otro lado de la barra con un aspecto gris y desaliñado. Desde ese momento, todo había cambiado. ¡Ppprrrrrrrrrp! Un intenso timbre lo sacó de sus pensamientos. El botón más grande del interfono que reposaba a un lado de la mesa, hasta ahora inerte, brillaba rabiosamente con un rojo intenso. Pulsó la tecla. “Señor, tiene una visita. Su primera visita”. Se estremeció.
¿Aguadores de la información?
Thursday, March 13th, 2008
Mientras el legítimo dueño y señor de esta respetada bitácora está haciendo lo que debe, aquí estoy para recordar que un blog, pese a lo personal que es, puede tener becarios. Sí, soy el becario de Basteiro, uno de ellos, y a mucha honra.
Ahora que no me ve el jefe, me gustaría preguntaros: ¿Creéis que el futuro necesita periodistas?
Yo creo que no. ¿Necesitamos aguadores hoy en día? Desde que tenemos cosas como el Canal de Isabel II, sería un poco anacrónico, ¿no? Esta lengedaria institución -la red de agua- es, valga la redundancia, la Red. Enchufamos el pc/palm/móvil/blackberry y nos sale la información a borbotones. Y, bueno, también nos dedicamos a meter en ella más y más. Tu, yo, y la vecina.
Pero, ¿quién se ocupa de canalizarla, depurarla, vigilar su calidad? Hoy no hay aguadores, pero seguro que en el real canal trabajan cientos de profesionales con una formación infinitamente superior a la del personaje hispalense de Velázquez. Y hay una empresa que invierte muchísimo en tecnología para que no haya fugas, contaminaciones, etc.
Mañana no necesitaremos periodistas, pero sí profesionales de la información. No, no son lo mismo. Mañana harán falta networkers de la información, brokers de la información. Bueno, les podremos seguir llamando periodistas si nos da pereza -o miedo- cambiarle el nombre, igual que llamamos carretera al camino asfaltado por el que es sumamente peligroso que circulen carros en lugar de automóviles, pero serán otra cosa.
Las fuentes seremos todos confluyendo en un lago donde el nuevo profesional deberá flotar. Y los medios serán, simplemente, estructuras tecnológicas que competirán por canalizar todo eso.
Y si soy tan críptico es porque los detalles los olvidé en la bola de cristal
La pregunta más triste
Saturday, March 8th, 2008Dime que no lo has pensado. Que no se te ha pasado por la cabeza ni una vez. Con unas elecciones en tan pocas horas, todo el mundo se pregunta lo mismo: ¿a quién beneficia el último asesinato de ETA?. ¿Qué va a pasar ahora?
Los principales actores políticos -casi todos ellos- tratan de disimular, sin conseguirlo. Están nerviosos, no saben cómo reaccionar. No hay tiempo para errores. Uno solo se traduce en escaños. En los medios los nervios son todavía más aparentes: no tienen que salir tan tiesos en la foto y pueden empezar a instrumentalizar la tragedia desde el primer segundo.
Me sorprende y entristece la manera en que, aun con el cuerpo de Isaías Carrasco caliente, tanto politicucho mediocre como tenemos en España se pueda rifar su cadáver. Cómo PP y PSOE pueden estar tan distanciados que acudirán a las urnas no de la mano, con un punto de encuentro para al menos aliviar a su mujer e hijas, sino completamente igual de dividos que todo este tiempo, aunque quieran guardar las formas para que no se escurran los votos.
Los ciudadanos tienen un papel difícil. Se nos pide que ejerzamos de Salomón entre dos madres que traen un niño muerto y un niño vivo. El muerto es la derrota, la propia derrota de una sociedad que es capaz de permitir mounstros como los terroristas y los miles de personas que los apoyan. Personas normales, no enfermos mentales o asesinos, que cometen el mayor de los pecados: la connivencia. Como esa alcaldesa que se va a tomar un par de días libres mientras se vela y entierra a un compañero de corporación hasta las últmas elecciones municipales. Como todos los que lamentan la muerte de un vecino como si fuera el sida en un país africano que no saben situar en el mapa.
El niño vivo, por el que claman ambas madres, es la esperanza, la posibilidad de enmendar nuestros errores, de creer que nuestras diferencias se pueden enterrar la tiempo que esta última víctima. La defensa de la democracia, las víctimas, nuestro sistema de valores o en definitiva de una creencia muy humana: el que se mancha las manos de sangre no tiene la misma legitimidad. La convicción de que la muerte nunca es un argumento.
Pero no nos confundamos. No podemos ser Salomón e identificar con la amenaza de una espada, con una bisagra que coloca a la puerta en dos posiciones, quien es la madre del niño vivo. No podemos porque el voto será injusto con ambos. Porque los dos han cometido errores de bulto y ambos partidos tienen muchos muertos por el mismo motivo. Para distintas percepciones habrá fallos más importantes y aciertos de más peso. Al fin y al cabo, de lo que se trata es de descubrir por qué nuestros políticos, nuestra propia extensión democrática, se han dejado trastornar hasta el punto de reprocharse tantas cosas. Descubrirlo y corregir el rumbo.
Ahora, al que pide que se vaya a votar masivamente para reforzar el sistema se le acusa de pro-socialista. Al fin y al cabo, la experiencia nos dice que, si nadie mete mucho la pata, con una alta participación gana la izquierda.
Por la misma regla de tres, quien pudiese pedir que el atentado de ETA no cambie ni un solo voto, ni tampoco drásticamente la participación, puede ser acusado de pro-partido popular. Al fin y al cabo, a menor participación, los fieles votantes populares hacen valer más su poderío electoral.
La pregunta. La dichosa pregunta. La pregunta que condicionará probablemente los próximos cuatro años, hasta que, pensando que esa vez puede haber unas elecciones libres y sin terror, nos demos cuenta de que la estabilidad del sistema no depende de las acciones desesperadas de una banda de criminales, sino de la inmensa mayoría que está por la paz, vote al PP, al PSOE o a cualquier otro partido democrático.
Qué pena que nos estemos acostumbrando a votar introduciendo, tan solo unos días antes de decidir parte de nuestro futuro, una variable tan peligrosa como el terror.
El voto útil
Monday, March 3rd, 2008
Es una trampa, un concepto consecuencia de la persuasión de los políticos. ¿Existe un voto más útil que otro? Que los políticos aseguren que sí (curiosamente, siempre es para su propio partido) añade complicaciones extra al voto. Cuando la mayoría de elecciones libran la batalla de la abstención y el hastío, los partidos nos exigen que, si nuestro voto no se traduce en un escaño, nos obliguemos a cambiarlo por otro. De lo contrario nuestra participación democrática resulta inútil, sin sentido.
¿En qué se basa la ‘utilidad’ de un voto? Generalmente en encuestas, votos recibidos en otras elecciones, tendencia. Favorece a la conformación mayorías y, al final, al bipartidismo (sólo dos partidos pueden ser la base de un gobierno). Lo vimos en 2004 con Izquierda Unida, formación cuyos votantes merecen un premio por cometer en cada elección una heroicidad tan ‘inútil’. Cuando se quiso destronar al PP por el fiasco de gestión entre los atentados y el día de la votación, IU comenzó a perder votos en favor del PSOE.
En estas elecciones, los sondeos otorga una leve ventaja a los socialistas. Con motivo de ese margen estrecho piden el voto útil, que conforme una mayoría ‘amplia’ (¿por qué dicen amplia cuando quieren decir absoluta?) que les permita gobernar sin pinzas nacionalistas. El PP también lo pide para acabar con “el paréntesis en la Historia de España” que para ellos significa Zapatero. En las filas conservadoras lo tienen más difícil debido a su estricta soledad. Es difícil que resten votos a la izquierda y todavía más complicado que reconduzcan a votantes nacionalistas (PNV, CiU, CC), todavía más fieles en cuanto al logo de sus papeletas.
Por su parte, los nacionalistas también piden el voto útil, aunque a su manera. Es la única forma de que se oiga su voz en Madrid, de que la representación sea real. Incluso basan la utilidad en la territorialidad de las circunscripciones, ya que los votos no son absolutamente iguales: dependen de la circunscripción (por eso IU, otra vez en peor lugar, cosecha más votos pero muchos menos escaños).
Esta vez, se ha creado incluso una web muy interesante que permite medir en varios grados la eficacia de tu voto en cuanto a representación.
Se puede estudiar la ‘utilidad del voto’ en cuanto a la representación alcanzada, pero es una ecuación que depende exclusivamente de una variable. Y la variable puede hacer cambiar la previsión gracias a una alta participación, a unas encuestas con las preguntas equivocadas o a una movilización efectiva.
En términos de civismo o expresión democrática la utilidad del voto no tiene ninguna importancia. Al contrario, es una manipulación de los sentimientos de la gente, una utilización de las expectativas frustradas (”como lo que quieres no se puede, haz que lo que odias no sea posible”).
Para algunos es más útil la abstención, mal entendida como la rebeldía contra el sistema (”ninguno me representa”) que para mí siempre ha sido una cualidad del voto en blanco.
¿Estamos dispuestos a que la utilización de las circunstancias electorales cambie el proyecto de país que queremos?
Papás y mamás
Monday, March 3rd, 2008
Acabo de ver este cortometraje gracias al comentario de Vailima. Me he quedado helado por el impacto. Es obra de Proyecta Films y de Moisés Romera y Marisa Crespo, en 2005. No viene mal recordarlo en esta semana negra para las mujeres maltratadas.
Violencia doméstica en los medios
Friday, February 29th, 2008
Eneko nos deja otra de sus buenas viñetas mientras el director general del medio en el que trabaja se queja de que todos los diarios ningunearan en portada las cuatro muertes por terrorismo doméstico para favorecer a la resaca de la resaca del debate, dos días después. En cambio, hoy todos los periódicos le dedican al tema grandilocuentes titulares al entrar el tema en campaña electoral. Pese a ser uno de las grandes tragedias del país, el lunes pasado Zapatero y Rajoy no le dedicaron ni cinco segundos a hablar del tema. Ahora, tras los cuatro asesinatos, todos proponen planes para atajar el problema. Ahora, y no el lunes, se convierte en emergencia nacional.
Los medios impresos también tienen lo suyo ¿Por qué esperaron dos días tras el atracón de violencia que se dieron algunos miserables a costa de sus mujeres para alertar en sus portadas (escaparate de lo importante)? ¿Están el jueves más muertas que el miércoles?
Sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena.
Algo estamos haciendo mal
Wednesday, February 27th, 2008Dicen que ahora hay más mujeres muertas a manos de sus parejas porque se atreven a denunciar, cuando antes sufrían en silencio. Lo que antes se quedaba en la esfera de lo privado, sin estadísticas ni recuentos, hoy se convierte en un paso valiente o desesperado por denunciar y así librarse del yugo del amor “hasta que la muerte nos separa”, sin subjuntivo que valga.
Los medios de comunicación tienen una gran responsabilidad. El periodista Nacho de la Fuente no puede más y lo grita en su blog:
Ni debate ni contradebate. No. Lo que importa es analizar el trasfondo de este tipo de noticias que centrifugan cualquier conciencia. Algo estamos haciendo mal para que muera tanta mujer. Para que tanto niño quede huérfano. Para que tanta bestia parda no opte por quitarse de esta vida él solito. Algo hacemos francamente mal. Empezando por esas dos cadenas de televisión de las que ya no veo sus informativos. Desde hace meses –incluso años—ya no como ni comulgo con sus telediarios hipermorbosos. Esos espacios que empiezan y terminan con sangre. Y si un día afortunadamente no la hay, pues listos que son ellos rebuscando en tribunales y juicios para recordarnos más salvajadas del pasado. Allá ellos dando ideas…
Que se acabe el terrorismo doméstico. Hagámoslo bien.
¿Debates, eucaristías de la democracia?
Monday, February 25th, 2008
Llegó el día. Con unas encuestas donde nadie despega (Zapatero no consigue su “mayoría amplia”, Rajoy no gana), el debate de esta noche y el partido de vuelta del próximo lunes podrían decantar el resultado electoral.
Que se debata es una magnífica noticia. Hay muchos motivos para hacerlo y ninguno para privarnos a los ciudadanos de más información. Coloca a España al lado de otras democracias donde la pasión por la contraposición directa de ideas es algo normal. Por ejemplo, Sarkozy y Royal libraron una dura batalla ante las cámaras antes de las últimas presidenciales francesas. En EEUU, tanto los demócratas como los republicanos se sientan alrededor de una mesa las veces que haga falta (ya van unas cuantas). Y eso que el proceso es todavía de primarias, dentro de cada partido.
En los medios de comunicación se le dedican páginas y páginas a lo que puede pasar esta noche. Decenas de canales de radio, televisión e internet lo ofrecen en directo. Cobertura total.
Pero no nos engañemos. Aunque los debates tienen su valor, lo que vamos a ver no es la eucaristía de la democracia. Todo discurso está estudiado, los candidatos llevan semanas con continuas reuniones, estudiando datos, los argumentos precisos… Utilizarán la técnica del vendedor de coches. Al haber tantos espectadores, lo más probable es que cada uno interprete su papel, tratando de persuadir y seducir más que de convencer. Para ello tienen que ser rápidos y hablar de España y todos sus temas en turnos de dos minutos durante hora y media. ¡Qué locura! ¿Es posible descubrir quién está más capacitado para gobernar España esta noche? Probablemente no. ¿Qué pasa si uno tiene un mal día, o se pone nervioso? Si los debates pueden decidir quien gobierna en España… ¿será por los nuevos aspectos de los candidatos que nos revelen estos debates?
Yo, para decidir mi voto, me fijo más en los programas electorales, los cuatro años de oposición y de gobierno, los puestos en las listas…
Aunque el debate es importante, y más durante la campaña electoral, no podemos olvidarnos de que tiene su parte de espectáculo (en el anfiteatro, animando durante toda esta semana, los medios de comunicación), de horario de máxima audiencia, de superficialidad televisiva.
Lo comentaba hace unas semanas Rafael Reig (igual de faltón que de genial):
Hablando de dogmas, no sé usted, pero yo estoy de los debates cara a cara hasta las narices. Me conmueve tanta fe en un debate, es una especie de superstición, como si fuera la eucaristía de la democracia. Todos, y sobre todo los que hemos estado casados, sabemos lo único que en realidad significa ganar en una discusión: ser más tenaz, más ingenioso, más simpático, tener menos escrúpulos, improvisar con más empaque, usar una retórica más efectiva… Por lo general, no tiene nada que ver con tener razón. Menos aún cuando la discusión se televisa. Uno puede tener razón y no acertar a defenderla en un debate porque es menos “mediático” o porque el otro usa añagazas, como preguntar el precio de un café o un billete de metro. Prevalecer en un debate es como ganar una pelea a puñetazos: el que vence sabe debatir mejor o es más fuerte, ¿y qué?
Tanto su artículo “La razón del debate” como “Que se peguen” ponen una nota discordante y sensata a esta sinfonía acelerada. Veremos quien llega con aliento al compás final.