Sólo donde Dawn Brown no es un sinónimo de literatura se encuentran joyas como un generador automático de novelas personalizables del afamado autor. Les presento a la Hoguera digital:
“Junto a la parada del 27 aparece asesinado Adam Zellweger –un estudioso de los escritos de Qumrán– con un extraño símbolo grabado a fuego en su pecho. Para el profesor Daniel Basteiro no hay duda: La Orden de los Caballeros de la Tabla Redonda, que se enfrenta a la humanidad desde los tiempos del Algarrobo, ha regresado. Acompañado de Jennifer, una joven doctora, y Harry, un vendedor de libros a domicilio, Basteiro comienza una carrera contra el reloj mediante una búsqueda desesperada en el Mediterráneo, para aclarar el misterio de la lavadora de Kurt Wallander. Necesitará todo su conocimiento para descifrar las claves ocultas que La Orden de los Caballeros de la Tabla Redonda ha dejado a través de los siglos en unos manuscritos que hay en Bergen y en una gasolinera de Buenos Aires, y todo su coraje para vencer al despiadado asesino, ya que el tiempo se agota y el destino del mundo está en peligro”.
Mi experiencia personal desde una biblioteca en Bergen: he tenido que salir fuera (dos veces), entre carcajadas, ante miradas curiosas, divertidas y hasta de desaprobación de los lugareños.
El experimento tiene hasta reseñas. Así, The Independent sentencia: “La Hoguera Digital es una atrayente historia novelada que será un super ventas“. Por sus partes, The Times: “La Hoguera Digital es una fascinante ficción bien contada y sobre todo muy documentada”.
Impagable. Fabrica cuantas novelas necesites hasta hacerte rico. Quizás no la verdad, que dirían Mulder y Scully, pero los lectores, ellos sí, están ahí fuera.